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Edición del DOMINGO 13 de Julio del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
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‘Superé mi depresión y retomé mis estudios’
Les escribo para agradecerles por la ayuda que me brindaron con mi caso. Soy la persona que sufría de depresión ocasionada por problemas en mi casa. Cada día de mi vida era un infierno, sentía que todo a mi alrededor se hacía chico y eso me traía como consecuencia dolores en el pecho e incluso pasaba por mi mente la idea del suicidio, aquel enemigo silencioso que te envuelve cada día aprovechándose de la mala situación que puede vivir un ser humano.

Todos los días las discusiones eran tan fuertes que mi hermano y yo terminamos siendo los peores enemigos; es que yo dejaba que todo lo que él me dijera me afectara y como me encontraba tan sensible caía en ese juego destructivo; incluso mi madre tenía muchas preferencias para con sus otros hijos y eso creó en mí un ‘desamor’ muy grande.

Aunque a mi alrededor existían seres humanos que querían lo mejor para mí, no los escuchaba. Pero cuando envié mi carta a ustedes, la psicóloga me aconsejó y decidí seguir un tratamiento, pero no tenía los medios económicos.

Ella me sugirió acudir al hospital psiquiátrico Lorenzo Ponce. Al principio me dije no voy, porque creía que era solo para locos, pero ¡qué equivocada estaba! Pues una persona muy allegada a mí me hizo reflexionar y me llevó. Desde ese instante sentí que me cambió la vida y hasta hoy que ya ha pasado un año estoy muy recuperada. Retomé mis estudios universitarios y superé mi problema de sobrepeso. Y aunque las dificultades siguen en mi familia, ahora la diferencia es que puedo darme cuenta de que no podemos pretender que los demás seres sean como nosotros queremos.

Ahora sé que aunque mi madre y hermanos estén equivocados y los quiero mucho tengo que entender que somos mundos diferentes y que a pesar de ello debo tratar de ayudarlos, aunque es muy difícil cuando no lo desean. Sin embargo, tengo  que luchar para que algún día todos en mi familia estemos bien y seamos felices, pero para aquello es necesario que uno haya dado el paso y esa soy yo.

Gracias, señores de El Especialista, porque en verdad sus consejos sirven de mucho.
Piedad,
Guayaquil



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