Autodidacta desde su niñez, siempre mostró interés por todo lo electrónico.
Idrocom, Well Bussines S.A.
PropietariosNelson Idrovo y Juan Carlos Holguín
Año de creación2005 trabajoVenta y servicio de mantenimiento en telecomunicaciones.
A los 11 años, Nelson Idrovo ya reparaba computadoras en la empresa de su tía Rosa Macías, adonde iba después de clases y en vacaciones.
Allí aprendió a ganar dinero con su propio esfuerzo, también obtuvo conocimientos sobre instalación de redes informáticas y confirmó su vocación para la electrónica. Ahora tiene 25 años y ha reemplazado las computadoras por las radios de comunicación de dos vías.
Nelson empezó el negocio de venta de equipos y servicios hace tres años con 1.600 dólares, ahora Idrocom tiene ingresos mensuales mayores a los 3.000 dólares.
En la actualidad cuenta con una cartera de quince clientes, entre empresas y personas naturales. Además tiene un socio, Juan Carlos Holguín, de 23 años, ex compañero del Instituto Técnico Superior Simón Bolívar, donde ambos obtuvieron títulos de bachiller técnico en electrónica industrial.
Antes de practicar en la empresa de su tía ya sentía interés por los aparatos electrónicos. A los 8 años desarmó el televisor y la radio de su casa para conocer su funcionamiento. Sus padres se enojaron al principio, luego entendieron que el pequeño necesitaba una educación que estuviera relacionada con sus gustos. Por eso su madre lo matriculó en el colegio de la Benemérita Sociedad Filantrópica del Guayas donde estudió el ciclo básico y aprendió radio y televisión.
Desde la escuela Nelson fue un alumno destacado, pero para él las buenas calificaciones no significan que alguien sea inteligente. “...La persona inteligente es la que resuelve problemas”, dice.
El primer problema al que Nelson le busca solución cuando llega a su trabajo es a las cuentas por cobrar y por pagar, pero su preocupación la deposita en el equipo de trabajo que lo apoya.
Él está concentrado en la parte técnica, su socio se encarga de las ventas y ha contratado una contadora y un asistente de gerencia.
Una de las situaciones difíciles que le ha tocado vivir a Nelson, durante el tiempo que ha manejado su negocio, ha sido el robo de equipos, valorados en 2.500 dólares. El suceso ocurrió hace más de dos años y para recuperarse debió hacer un préstamo bancario.