El artista argentino Víctor Stivelman, quien visita nuevamente Ecuador, ofrece su show en Guayaquil.
Italia es el país donde llevó primero, y durante seis meses, el espectáculo que ofrece esta noche y mañana el actor argentino Víctor Stivelman, de 33 años, quien tiene 16 años de trayectoria en las artes escénicas y desde hace 6 desarrolla su actividad como clown (payaso) por varios lugares de Sudamérica y Europa.
El nombre del montaje se titula Abriendo mundos... o conversaciones encontradas entre la niebla perfecta y un rayo de luna, el cual trata sobre la cotidianidad de un payaso que no tiene muchas opciones de supervivencia e intenta encontrar otro camino hacia lo que realmente desea, sueña y quiere lograr.
La función de hoy es a las 21:00 y la de mañana, a las 20:00. Ambas son en el centro cultural Sarao, situado en la ciudadela Kennedy Vieja, calle Primera Oeste y av. del Periodista. Las entradas cuestan $ 10. Lo recaudado se destinará a la fundación Narices Rojas.
“Este espectáculo es más que nada teatralizado, pero no excluye otros recursos en escena”, afirma el artista argentino.
“El sonido y las luces complementan mi montaje. Es intencional el uso de pocos elementos sobre el tablado, porque estoy viajando por el mundo desde hace ya 9 años y tengo que moverme con facilidad con mis propuestas escénicas”, añade.
Abriendo mundos... o conversaciones encontradas entre la niebla perfecta y un rayo de luna fue estrenado en Quito a fines de mayo pasado en la segunda edición del Encuentro Internacional de Clowns.
Stivelman no recuerda si es su tercera o cuarta vez en el país, no obstante, señala que para él es muy gratificante colaborar en actividades afines a la preparación de un payaso, ya sea hospitalario, de la calle o de teatro, “porque aunque el espacio sea distinto, la esencia de esta profesión, que es generar diversión en la gente, es la misma”.
Dice que el clown es un universo, un espacio de mucha libertad.
Sugiere que un actor debe transitar por esta variación de las artes escénicas. El clown te brinda la posibilidad de llevar el juego de las situaciones que se presentan en un auditorio, porque aunque no parezca “está atento a todo lo que pasa entre el público”.
Asegura que cualquier persona puede desarrollar habilidades de payaso, “no es necesario ser extrovertido”, solo tienes que estar consciente de que todos los seres humanos tendemos a caer en el ridículo en alguna ocasión y es en ese aspecto que un clown trabaja para desarrollar un espectáculo.
Fuera de ofrecer las dos presentaciones en Guayaquil, Stivelman brinda actualmente un taller a 5 de los 26 payasos que posee la fundación Narices Rojas, organización sin fines de lucro creada en el 2005 por la actriz y clown Raquel Rodríguez y que ha llevado anualmente su terapia de la risa a hospitales como Francisco de Ycaza Bustamante, León Becerra y Roberto Gilbert Elizalde.
Rodríguez tiene previsto crear con el asesoramiento del artista argentino la primera escuela y casa del clown del país, con el objetivo de desarrollar actividades y una profesionalización de esta carrera escénica, que en otros países como Argentina, sí la hay, manifiesta Stivelman.
Quienes deseen formar parte de este proyecto pueden comunicarse a los teléfonos 234-3257 y (09) 782-7338 o escribir al correo electrónico rrodriguez@naricesrojas.org.
Trayectoria
Víctor Stivelman trabajó con varios grupos y ha desarrollado diversas propuestas teatrales. Estudió actuación en Argentina y sus referentes como clown son Ricardo Puccetti (Brasil), Eric de Bont (Holanda) y Jango Edwards (Estados Unidos).