- JUL. 12, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
La salsa es el género que prevalece en Marea Alta, ubicado en el cerro Santa Ana.
Este bar es de altura. Después de dejar atrás un montón de escalinatas, uno entra casi sin respiración y lo reciben las olas salseras de Marea Alta (cerro Santa Ana, escalinata 257).
Es cuando esa marejada musical le alegra la vida de cualquiera: “Es la salsa de hoy/ La que dice que es mejor vivir contento/ Que vivir en sufrimiento”. Suenan los cueros. Se agitan las maracas y las parejas bailan sobre una baldosa y la espuma de cerveza te devuelve el aliento.
Marea Alta hace cinco años instaló la rumba en lo más alto. “Abrimos porque en esta zona turística había locales con todo tipo de música, pero faltaban los ritmos caribeños, no sonaba la salsa. Hasta ahora Marea Alta es el único bar salsero del cerro”, manifiesta Wilmer Garay, propietario del sitio junto a su madre Nelly Valverde.
Garay nació en el cerro. Su infancia estuvo marcada por la salsa que su padre siempre escuchaba en discos de vinyl. Incluso su abuelo -conocido como el Viejo Apa- fue dueño de Solo Solito, bar de música tropical en el sur de Guayaquil.
Marea Alta es pequeño como un disco de 45 rpm. Pese a ello tiene dos ambientes. Uno decorado con motivos playeros y el otro, ubicado en el nivel alto, simula una embarcación navegando por un mar de salsa.
Entre esas paredes vive la salsa, música que suena y retumba porque nunca faltan los espontáneos que se apoderan de la conga, la campana o las maracas para seguir el ritmo. Además, una vez al mes se presentan cantantes locales de salsa.
“El cerro siempre se caracterizó por ser un barrio de música tropical, ahora nuestro bar recibe al público que llega a distenderse tras la jornada laboral”, anota Garay. Los viernes y sábados es cuando más salseros arriban. Los domingos son las Tardes Deportivas que inician con partidos de fútbol en pantalla gigante.
Ofrece, además, cocteles tradicionales ($ 4), cervezas nacionales y extranjeras (de $ 1,50 a 2,50). No faltan los cocteles de la casa: Marea Alta (ron, blue curazao y crema de coco) y Llamarada Azul (tequila, curazao y triple sec). Y al momento de los bocados: Marea Alta (camarones apanados, lomo y embutidos en salsa picante) y otros piqueos más pequeños.
El 19 de julio el lugar celebrará cinco años de descarga musical.
Atención: miércoles, jueves y domingo, de 17:00 a 01:00; viernes y sábados hasta las 03:00. Informes: 256-5623.