Al príncipe Enrique de Inglaterra le gustaría dedicar más tiempo a ayudar a niños en África.
El teniente de 23 años del ejército británico, quien fue condecorado por su servicio en Afganistán, está en el empobrecido reino africano de Lesotho esta semana para trabajar con Sentebale, grupo caritativo que fundaron él y el príncipe Seeiso de este país en memoria de su madre, la fallecida princesa Diana.
Enrique habló con reporteros recientemente sobre el equilibrio entre su vida en el ejército y su trabajo caritativo.
Desearía poder estar aquí más frecuentemente, dijo mientras visitaba un centro recién inaugurado para niños víctimas de abuso. Hago lo más que puedo para venir aquí y ver a los niños.
Enrique y Seeiso fundaron Sentebale -que significa No me olvides en Sesotho- para ayudar a huérfanos y niños vulnerables en una nación de 1,8 millones de personas donde aproximadamente 300.000 menores han perdido a un padre o a ambos debido al sida.
Muchos niños se ven obligados a abandonar la escuela para cuidar a sus hermanos menores, y son víctimas potenciales de abuso y explotación.
La colorida Unidad de Consulta Infantil Lesotho es apenas uno de varios proyectos en los que está involucrado Sentebale.
Otros incluyen esfuerzos para atender casos de sida y educar sobre la enfermedad y el virus de inmunodeficiencia humana, así como para ayudar a niños con discapacidades físicas o mentales.
La Unidad de Consulta Infantil -ubicada en la cima de una colina en las afueras de la capital, Maseru- proporciona albergue temporal para hasta 40 niños que han sufrido abuso físico o sexual. Fue abierta en el 2002 por un consejero infantil local que albergaba a niños en un contenedor naviero en su casa, pero tenía que rechazar a muchos niños necesitados debido a la falta de espacio y dinero.