La Policía chilena desbarató este sábado una red internacional de prostitución -también acusada de tráfico de drogas y lavado de dineros- que operaba en la ciudad de Iquique, 1.800 km al norte de Santiago, informaron medios locales.
Una investigación que se desarrolló por más de un año finalizó con un allanamiento de tres inmuebles y la detención de las dos cabecillas de la banda, que ingresaba ilegalmente a mujeres desde Perú, Paraguay y Bolivia para desempeñarse como trabajadoras sexuales.
La pesquisa se concentró en un hostal de Iquique, donde efectivos policiales hallaron a 16 extranjeras y 6 chilenas dedicadas a la prostitución, además de las cabecillas de la banda, la chilena Carmen Salinas, dueña del residencial, y la ciudadana peruana Juana Esquivel.
Asimismo se hallaron pruebas de que la red estaría ligada al tráfico de drogas y lavado de dinero, lo que la policía constató a través de escuchas telefónicas.
El fiscal a cargo del caso, Enrique Rodríguez, señaló que "algunas de las 16 extranjeras detenidas tienen calidad de víctimas y otras de testigo, pero su situación está siendo analizada por la Policía".