Sábado 12 de julio del 2008 Sucesos

Testigo protegido sufre maltratos y está mal de salud

María Amparo Pico Flores, madre de Jonathan Mejía Pico, asesinado el pasado 13 de abril afuera del bar La Cascada, ubicado en Colinas de la Alborada, presentó ayer la acusación particular contra los imputados Julio Llorenty Vargas (detenido) y Édgar Otero Vargas (prófugo).

Mientras, la conviviente de la víctima, de 25 años, quien se encontraba con él cuando lo asesinaron, se recupera de la intervención quirúrgica maxilofacial y traqueotomía por el disparo que recibió en el rostro.

La mujer, que se encuentra en el programa de testigo protegido, declaró e identificó plenamente a los imputados, además aseguró que Otero disparó contra Mejía y ella, luego de un mal entendido por un cigarrillo con un individuo que estaba en el bar, que aún no ha sido identificado por la Policía local.

Según la declaración de la mujer, Otero y Llorenty los sacaron a empujones a eso de las 21:00 y afuera el primero de ellos les disparó, para luego huir junto a su acompañante.

“Mi nuera está incomunicada por el programa de protección a testigos, pero sé, cuando hablo con ella, que está mal... a veces no tiene ni para comer y vive en pésimas condiciones. Su maxilar está infectado y no tiene atención médica”, dijo su suegra, quien la ayuda económicamente y pide a las autoridades cumplan con lo indispensable para su subsistencia, pues su estado de salud es crítico.

“Quiero que el asesino aparezca para que pague por lo que hizo. No es venganza, es justicia”, expresó con dolor Pico.

Acusación
La joven presentará una acusación particular contra los imputados la próxima semana, según su familia.

Recompensa
La defensa ofrece una recompensa de $ 2.000 por  la información del paradero de Édgar Otero Vargas.

Ayuda
Para ayudar a la joven puede depositar dinero en la cta. de ahorros de Bco. Pichincha Nº 3811779000, de María Pico.

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