- JUL. 11, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Con este argumento, el Presidente de la Asamblea Constituyente ha expresado su disgusto de que se haya comenzado a denominar “congresillo” al organismo ad hoc que el buró del partido de Gobierno piensa elegir a dedo, sin una convocatoria a elecciones previa.
El Presidente de la Asamblea olvida un detalle: que el congresillo no existe, no es una institución del Estado, y si llega a existir será porque se violaron todas las normas jurídicas, incluido el Estatuto de la Asamblea. Así que los ciudadanos sí tienen derecho a expresar su repudio a tan peregrina sugerencia.
El país necesita un nuevo Congreso, llámese como se llame, que será respetado en tanto y en cuanto surja del voto popular. De lo contrario, merecerá el desprecio de todos.