La situación se da con talentos de pantalla y gente que labora en producción y tras cámaras.
La estabilidad y el pago oportuno de sus remuneraciones preocupan en las estaciones de TV.
Aunque salen en pantalla y todo parece haber vuelto a la normalidad, la inquietud persiste entre los animadores y empleados que laboran tras cámaras en los canales relacionados al Grupo Isaías, que desde el martes pasado están bajo la administración de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD).
Para algunos, la preocupación radica en el hecho de que no poseen un contrato formal, por escrito, sino un acuerdo “verbal” establecido para un pago mensual, anual o por un determinado trabajo.
Bajo esta figura se encuentra la mayor parte de talentos de pantalla de TC Televisión y colaboradores de otras áreas. Y aunque Enrique Arosemena, administrador de los canales incautados (TC, Gamavisión y Cable Visión), ratificó ayer la estabilidad laboral, quienes tienen un acuerdo contractual verbal están preocupados.
Según animadores de TC, quien los concretaba era Estefanía Isaías, vicepresidenta de programación y familiar de los ex accionistas de Filanbanco. Con ella, los animadores y personal de producción, pautaban directamente sus pagos.
Isaías pidió una licencia en el canal y, según Arosemena, no asistió a una reunión de vicepresidentes. Por ello, temporalmente se encargó ese puesto a Marcelo del Pozo.
Animadoras como Érika Vélez y Gabriela Pazmiño aseguraron que aunque reciben sueldo por servicios prestados, la primera verbalmente y la segunda por escrito, declaran impuestos, ya que cobran a través de un RUC (Registro Único de Contribuyente).
Expresaron que si la nueva administración les realiza un nuevo contrato, defenderán la cantidad de dinero que venían percibiendo, aunque no precisaron cuánto ganan.
Esta postura también la expusieron algunas figuras de televisión, el martes pasado en el comedor de TC, donde al mediodía se reunieron todos los trabajadores de la estación con el director regional de Trabajo, Eduardo Cabrera.
En esa cita, Ana Buljubasich, a cargo del programa matutino ‘Cosas de Casa’, expresó su preocupación por los “talentos” de pantalla y porque a raíz de la incautación, ya no tienen crédito para el combustible de los vehículos de trabajo.
Mientras que Vélez explicó a Cabrera que aunque algunos tienen contratos verbales, TC siempre ha cumplido con sus pagos, pero que ahora no hay garantías.
Cabrera se mostró sorprendido por el tema y expresó que resulta difícil entender que se hayan dado contratos verbales y que el personal lo haya aceptado, porque así no hay constancia de su relación laboral.
A Marcelo Kaviedes, director regional de Trabajo de Quito, los trabajadores le indicaron que estos casos se dan con los presentadores y talentos, porque pueden hacer uso de su imagen en publicidad.
En Guayaquil, quienes laboran para Gamavisión, también expusieron a Cabrera su temor a que gente que tiene años en ciertos cargos sean transferidos a otros, lo que dejaría atrás ascensos y niveles salariales.
En ese mismo escenario un trabajador preguntó: ¿Qué pasará con los que no estamos afiliados al seguro?, lo que causó extrañeza en la autoridad de trabajo, quien respondió que eso no debería haberse dado. ¿Y si se atrasan en los pagos, ya ha pasado eso con otras empresas de la AGD?, indicó otro, a lo que Cabrera contestó que de eso no debían preocuparse.
Sin embargo, ayer los periodistas de TC que cubren la Asamblea en Montecristi tuvieron que retornar a Guayaquil al no poder cobrar el cheque de los viáticos, porque las cuentas del medio están bloqueadas.
Mientras tanto, Fernando Aguayo, presentador de Cable Visión, salió del canal, pues dijo no estar de acuerdo con lo que hizo el Gobierno. “Como periodista que aprecia la libertad renuncié”, indicó.