- JUL. 10, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Fernando Cordero no se comprometió a incluir “inviolabilidad de la vida desde la concepción”.
Con coches y biberones vacíos; y pancartas en las que plasmaron frases como “No al aborto” junto a símbolos como la cruz esvástica en alusión al genocidio nazi, durante la Segunda Guerra Mundial, cientos de personas se reunieron ayer en los alrededores de Ciudad Alfaro para exigir que en la nueva Constitución se garantice la vida desde la concepción.
Su arribo se dio en medio de forcejeos con policías, quienes formaron una barricada para impedir que los manifestantes suban hasta el complejo, sede de la Asamblea Constituyente.
Pero el avance de la marcha fue permitido por el presidente del organismo, Fernando Cordero (PAIS), después de un pedido que hicieron los asambleístas de los bloques de oposición PSC, Prian y SP.
Tras subir, resonaron frases en coro como “No a una Constitución abortista”. Los reclamos prosiguieron hasta que derivaron en un pedido concreto: “Queremos a Cordero”.
El encuentro del titular de la Asamblea con los manifestantes se dio alrededor del mediodía. Cordero se acercó a la multitud rodeado de los constituyentes de la oposición y por medio de un megáfono evitó comprometerse a que se incluya la frase “inviolabilidad de la vida desde la concepción” como parte de los derechos civiles que ya fueron aprobados.
“No puedo prometerles lo que está más allá de mis decisiones. Somos 130 asambleístas y en democracia cada uno decide según su postura”, refirió.
Esto originó que la multitud coree: “No al referéndum”, mientras Cordero les daba la espalda para dirigirse al pleno. Seguidamente, recalcó que el texto aprobado en la mesa 1 de Derechos Fundamentales consiste en que “el Estado asegurará y garantizará la protección y cuidado desde la concepción” como parte de los derechos de los niños y adolescentes, aun puede ser modificada en función de cumplir lo acordado dentro del bloque oficialista PAIS.
Precisó que el texto sobre la vida incluido en la Constitución de 1998 será el punto de acuerdo para consensuar esa norma. Aunque dejó en claro que lo aprobado sobre “la inviolabilidad de la vida. No a la pena de muerte”, se mantendrá sin modificaciones.
Los integrantes de PAIS se mantienen divididos en torno a garantizar de forma literal la vida desde la concepción. Unos temen el rechazo de la Iglesia Católica, otros que se elimine el aborto terapeútico.