- JUL. 10, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
Diana León Espinoza y María Belén Benavides, el pasado martes, mientras visitaban la Feria Internacional del Libro en Guayaquil.
La escritora española Montserrat del Amo firmó ejemplares de sus libros, el pasado lunes, en Vida Nueva y hoy ofrece talleres.
El joven mago
Un libro que concita interés de los visitantes de la Feria, en especial entre los más jóvenes, es Harry Potter,
de J.K. Rowling.
En miniatura
En varios pabellones se venden libros en miniatura. Muchos de los visitantes los compran como un recuerdo de su visita a la feria.
Se desarolla en el Palacio de Cristal del Malecón y estará abierta al público hasta este domingo.
- ¿Ya recibió su obsequio? Suele preguntar una joven al visitante cuando este ingresa al recinto de la Feria Internacional del Libro, que se desarrolla en el Palacio de Cristal. Si la respuesta es “no” (tal vez el visitante piense que le regalarán un libro), enseguida le comenta: “venga para dárselo”. Camina unos cuantos pasos, lo lleva a un pabellón y allí otro joven le notifica que el obsequio consiste en una beca de estudios de inglés. Que lo que debe pagar es muy poco en aquella academia que promociona. Y para explicarle en detalle lo invita a sentarse.
Pero tal vez tenga más suerte y nadie lo reciba de esa forma. Y entonces le tocará ir poco a poco, por sí mismo, conociendo lo que tiene esta feria, que por tercera ocasión se efectúa en Guayaquil, en homenaje a las fiestas patronales, y que en este año tiene como país invitado a México, nación que se ha hecho presente con una delegación de escritores, encabezada por Eraclio Zepeda y su esposa.
Si el visitante comienza su recorrido por la derecha, ve quizá pocos libros. Halla, en cambio, los pabellones de instituciones como Asociación de Periodistas Guayaquil, Fundación Malecón 2000 y artesanías. Pulseras y collares, inciensos, objetos para contrarrestar el estrés y los dolores de espalda, de cabeza, de cintura y hasta de pies. O los helados mantecados, ya una tradición en esta feria.
Los libros, si bien son los que le dan nombre a la cita literaria y están presentes en varios de los pabellones, no se convierten en los protagonistas totales. Les falta más presencia. Pocos son los pabellones consagrados por entero a estos: Mr. Books, Grupo Santillana, Vida Nueva, Círculo de Lectores, Océano, Científica y LibriMundi/Fondo de Cultura Económica son algunos de los más dotados de libros. Son los lugares por donde transitan los visitantes que están interesados en encontrar una novela, un cuento, un libro de poemas o un ensayo. Aunque este género es uno de los grandes ausentes.
Lo que sí tiene un espacio amplio es la literatura cristiana. En los pabellones del centro de la feria se encuentran libros de religión, espiritualidad y autoayuda. Las obras en miniatura ocupan, de igual modo, un lugar destacado. Hay pabellones que venden libros pequeños, de tapa dura, con títulos que van desde la Biblia a El Quijote, poemas y frases célebres, chistes y adivinanzas. Se ofertan discos con música instrumental y no falta uno que otro artista que se promociona en el recinto ferial.
Caben las revistas, desde las universitarias, las gremiales y ecológicas, hasta las de farándula. Los centros culturales, los diarios, los centros de enseñanza de idiomas, algunos fotógrafos, entidades como la Casa de la Cultura matriz y editorial El Conejo, el Municipio, el Banco Central y el Ministerio de Cultura tienen pabellones en la feria, en la que se hallan libros de derecho (por lo menos dos pabellones tienen esa línea), de fotografías y los más diversos artículos: cojines, por ejemplo.
El Ministerio de Cultura, en su pabellón, reparte algunos libros de manera gratuita, como las biografías de las líderes indígenas Dolores Caguango y Tránsito Amaguaña, de Raquel Rodas, o el volumen El ferrocarril más difícil del mundo, de Galo García Idrovo.
En la parte izquierda, al pie del río Guayas, este año se han ubicado pabellones, lo que significa que la feria se ha extendido. Y se ha acondicionado un espacio como Cinemateca, en la que se proyectan videos de artistas mexicanos.
Y en medio de todo, se desarrollan, además, una serie de actos: desde presentaciones de libros, hasta recitales y paneles; desde lectura de cuentos para niños hasta conciertos y montajes teatrales, como El principito, con actores de Ecuavisa, obra que la noche del pasado sábado tuvo gran convocatoria. Tanta, que incluso se dificultó el acceso a otros programas de la feria que estaban previstos a la misma hora en lugares contiguos.
Muchos de los eventos se han realizado con retraso (la demora se produce porque algunos de los actos se extienden más de lo previsto) o a última hora se han cambiado de lugar, lo que ha provocado que alguna gente que deseaba ir a esa actividad se la haya perdido.
Los autores firman ejemplares de sus libros o dialogan con los lectores y con otros escritores. En esta Feria del Libro lo que nunca falta es público. Desde su inicio, hasta ahora, la ciudadanía ha acudido de forma masiva. Y en esta edición se ha visto a una gran cantidad de niños. Varios de los programas están dedicados a ellos. Detalles como estos reportan un balance optimista de la feria, que no obstante le hace falta enmendar errores, potenciar más el libro y comprometer, para el futuro, la venida de más escritores internacionales (en esta edición hay pocos), para que así la cita juliana sea realmente la fiesta del libro y la palabra.
BREVES
DESDE EL 4
La Feria Internacional del Libro se inauguró el pasado viernes 4 de julio y estará abierta hasta el próximo domingo. Puede ser visitada todos los días, de 10:00 a 21:00. La entrada es gratuita.
LOS AUTORES
Entre los escritores extranjeros que se han dado cita en la Feria del Libro en Guayaquil están la autora española Montserrat del Amo, el argentino-español Andrés Neuman y el mexicano Eraclio Zepeda. A partir de hoy se suma a la lista de invitados internacionales el argentino Marcelo Figueras.
NACIONALES
Entre los escritores ecuatorianos que han acudido están María Fernanda Heredia, Abdón Ubidia, Manuel Esteban Mejía, Rafael Lugo, Javier Vásconez, Mónica Varea y otros.