La policía chilena arrestó este jueves a una estríper que ha causado revuelo en Santiago por sus sensuales bailes en el tren subterráneo, justo cuando pretendía realizar una de sus actuaciones.
Monserrat Morilles, de 26 años, sorprendía a los usuarios del Metro cuando en pleno viaje se desprendía de sus ropas, quedándose sólo en diminutas prendas interiores y aferrándose a las barras se movía como si estuviera en un club nocturno, después de lo cual se retiraba sin permitir que le dieran dinero.
Morilles aseguró a Reuters que sus actuaciones en el tren subterráneo de Santiago son su manera de protestar contra la intolerancia en Chile, cuya sociedad se considera aún conservadora, tras una dictadura militar comandada por Augusto Pinochet y que finalizó en 1990.
"Esto es sólo un principio. Estamos empezando una idea aquí y tenemos que desarrollarla todavía", dijo Monserrat mientras policías y guardias del Metro la rodeaban.
Antes, para evitar ser detenida, la bailarina trabajó rápidamente durante la semana: buscaba un vagón sin niños, se despojaba de sus ropas, bailaba ante las tímidas miradas de los pasajeros y quedaba lista para bajarse en la siguiente estación.
Medios chilenos la bautizaron como "La diosa del Metro" y ella llama a sus actuaciones "el minuto feliz".
"Chile es un país bastante tímido", dijo su representante Gustavo Pradenas.
"La gente es bastante reservada. La gente no es muy extrovertida y queremos apuntar a eso, que Chile sea un país más alegre", agregó.
La bailarina espera llevar pronto su show al tren subterráneo de Buenos Aires.