La gracia de Dios es la base sobre la cual edifico mi vida.
Gracia
Aunque conocemos la idea de que recibimos en proporción directa a lo que damos en la vida, cuando se trata de la gracia de Dios no debemos dar nada para recibirla. La gracia es un regalo de Dios, absoluto, y no necesita ser ganado.
Debido a eso, decido vivir sobre la base de la gracia de Dios. Lo hago tomando una pausa para darme cuenta de que su presencia está en mí y a mi alrededor como vida, amor y plenitud.
Sé que la gente, las condiciones, el clima, e incluso el terreno están cambiando continuamente.
Lo único que nunca cambia es que la presencia de Dios está en todo y que su gracia todo lo bendice. Siento y expreso agradecimiento este y todos los días por la gracia de Dios, la base sobre la cual edifico mi vida.
–1 Corintios 1:4
“Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús”.