- JUL. 09, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Ayer Wilma Salgado (i) volvió para reemplazar a Fausto Ortiz en el Ministerio de Finanzas.
QUITO. Cinco días después de haber recibido la amnistía, la ex gerenta de la AGD, Wilma Salgado, fue posesionada por el Presidente como ministra de Finanzas.
“En esta revolución no hay lugar para cobardías ni hay lugar para vacilaciones”.
La frase corresponde al presidente Rafael Correa, quien justificó la decisión de
incautar los bienes relacionados a los ex accionistas del Filanbanco, William y
Roberto Isaías.
El gobernante posesionó a la nueva ministra de Finanzas,
Wilma Salgado, y fue en la ceremonia respectiva que lamentó que la incautación
de más de 200 empresas del Grupo Isaías, entre ellas las estaciones
televisivas TC y Gamavisión, sea objeto de crítica por parte de algunos
sectores que creen que el Gobierno ha atentado contra la libertad de
expresión.
“La mala fe y los de siempre están tratando de desprestigiar
al Gobierno... dicen que es una jugada política... ¿Qué quieren? Que rompiendo
la ley digamos: se puede incautar todo menos los medios de comunicación”, señaló
Correa, quien a primera hora de la mañana mantuvo una reunión de trabajo con
Salgado, que el viernes recibió amnistía de la Asamblea tras pasar ocho meses en
las instalaciones de la Universidad Andina Simón Bolívar.
Ella explicó
que en la cita con Correa se coordinaron aspectos relacionados con el Ministerio
de Finanzas, cartera que quedó vacante luego de que a su antecesor Fausto Ortiz
se le pidiera la renuncia por haberse negado a firmar la resolución de
incautación.
Salgado, ex gerente de la AGD que tuvo orden de prisión por
peculado en el supuesto pago anticipado y excesivo a Bolívar González, a quien
contrató como su abogado de coactivas, no quiso hacer comentarios con respecto a
la salida de Ortiz y se limitó a señalar que eso es algo que le compete
explicar al presidente Correa.
En la ceremonia de ayer sin embargo, fue
evidente el enojo del Jefe de Estado con su antiguo ministro, pues al contrario
de lo que ocurre cuando hay un relevo ministerial, Ortiz no estuvo presente en
la posesión de su sucesora.
Sobre los bienes incautados, tanto Correa
como Salgado y el ministro coordinador de la Política, Ricardo Patiño,
aseguraron que de no presentarse ninguna impugnación judicial por parte de los
antiguos accionistas del Filanbanco, el Gobierno procederá a la inmediata
subasta o remate de las empresas.
“Mientras más rápido se puedan licitar
esos bienes mejor, y con ese dinero pagaremos a los depositantes y resarciremos
al Estado”, señaló Correa.
Patiño no descartó que los medios incautados
puedan pasar a manos de alguna entidad estatal que quiera participar en la
subasta pública.
Como nueva ministra de Finanzas, Salgado, quien también
presidirá el directorio de la AGD, adujo que cuando ella fue gerenta de la
Agencia no se había establecido el hueco patrimonial y no se había conciliado
las cifras entre la AGD y Filanbanco.
Fideicomiso para
bienes
Con el inicio de la incautación de las empresas del Grupo
Isaías, la AGD comenzó el proceso de conformación de un fideicomiso que evaluará
la propiedad real de estos bienes pertenecientes hasta diciembre de 1998 a los
administradores.
Pero, la Ley de Reordenamiento en Materia Económica, en
la que se basó la AGD para llevar a cabo la incautación, no advierte sobre
plazos para concretar este primer paso, según el gerente, Carlos
Bravo.
Ayer, Bravo añadió que la incautación de Gamavisión, TC Televisión
y CableVisión representarían a lo sumo el 3% de los $ 661,5 millones en pérdidas
que contrajo el Estado de Filanbanco según determinó la Junta Bancaria el 26 de
febrero pasado mediante resolución JB-2008-1084.
Tampoco se tiene claro
cómo se devolverá el dinero a los acreedores ni cuál es el monto que el Estado
ya entregó durante cerca de diez años. Este análisis también lo realizará el
fideicomiso según advirtió el funcionario.
“La norma ha estado vigente
desde muchos años atrás, pero no han existido gobiernos que hayan tenido la
entereza de aplicar esa Ley. Todo el dinero que se recupere irá a los acreedores
perjudicados y tendremos que ver si el Estado debe subrogarse lo que también ya
ha cancelado ”, advirtió.