Problemas jurídicos y falta de decisión de autoridades han bloqueado manejo de fideicomiso.
La madrugada de ayer, la AGD comenzó a embargar más de 200 empresas de los ex propietarios de Filanbanco, Roberto y William Isaías Dassum, para cobrarse las pérdidas de esa institución, valoradas en $ 661,5 millones por la Junta Bancaria (JB), en febrero pasado.
Sin embargo, el primer fideicomiso que se creó para garantizar dichas pérdidas (Fideicomiso Mercantil AGD) ha seguido empantanado por problemas jurídicos y falta de resolución de las autoridades.
Al punto que cuando la JB determinó finalmente el monto de $ 661,5 millones, también dispuso que ese fideicomiso se revierta.
El fideicomiso, que es una figura por la cual un tercero administra unos bienes, se creó el 29 de diciembre de 1998, tres semanas después de que los Isaías entregaran Filanbanco a la AGD, para cubrir las futuras pérdidas del banco, que debían determinarse de inmediato.
Filanbanco Trust & Banking Corp. (FT&BC, off shore de Filanbanco) e Intral Panamá (de propiedad de los hermanos Isaías y accionista de Filanbanco) aportaron los bienes, cuya administración quedó a cargo de Unión AFPV Administradora de Fondos y Fiduciaria.
Entre ellos se incluyen obras de arte, acciones de compañías inmobiliarias dueñas de terrenos en Las Orquídeas y bienes de otras 17 empresas ubicados en Quito, Guayaquil, Cuenca, Riobamba y Ambato.
El valor en libros inicial fue de $ 1,7 millones, por parte de Intral. En 1999, FT&BC indicó su valor en 107 millones (30 las obras de arte y 77 las acciones).
En febrero del 2000, la AGD decidió que el valor del fideicomiso era de $ 173 millones, monto que fue cuestionado por un informe de la Contraloría General del Estado, que en otro avalúo determinó un valor de solo $ 33,2 millones.
Además, el Plan de Reestructuración del Filanbanco, que aprobó la JB en diciembre de 1998, señalaba que este debía conformarse con bienes de los propios accionistas, diferentes a los del banco o sus filiales. De ahí que los informes posteriores de Superintendencia de Bancos establecieron que la dación en pago era inválida y que no debió aceptarse.
Y este año, una vez que se decidió el “reverso”, no se lo hizo. La razón, según explicó Diego Ante, gerente de la AFPV, fue que los costos que esto implicaba. Solo en el caso de las obras de arte, avaluadas en $ 10 millones, la AGD debía pagar un IVA de $ 1,2 millones. Lo que se decidió fue hacer el registro contable sin transferir los bienes nuevamente al banco.
La semana pasada, Ante presentó a la AGD un plan de ventas de los bienes del fideicomiso, pero aún no recibe respuesta. Es el mismo que se elaboró en el 2000, en el que se establece que esta se realizará por subastas al martillo, ofertas públicas y en sobres cerrados.
La venta de los activos del fideicomiso AGD se postergó por casi diez años porque las autoridades financieras no determinaban el monto de las pérdidas de Filanbanco, condición que constaba en el contrato del fideicomiso y en el Plan de Reestructuración de la JB.
La insistencia de Ante llegó al punto de enviar cartas notariadas a la AGD y hasta una demanda para terminar el contrato de administración de los bienes. Ahora, la fiduciaria pedirá a las entidades responsables efectuar un nuevo avalúo comercial de los bienes.
DETALLES: Problemas de grupos
Puntilla Mall
El principal activo de la compañía Litbarski S.A., cuyas acciones pasaron al control del fideicomiso AGD, es el 85% de los locales del centro comercial Puntilla Mall, ubicado en la vía a Samborondón.
Las Orquídeas
Filanbanco Trust entregó al fideicomiso AGD las acciones de ocho compañías inmobiliarias dueñas de 350 hectáreas de terreno en el sector de Las Orquídeas.
Obras de arte
Las obras de arte entregadas al fideicomiso AGD están, desde el 2000, bajo el cuidado del BCE.