|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
|
| Casilla deportiva |
A todo señor, todo honor |
Julio 09, 2008
Otón Chávez Pazmiño | Liga de Quito se ganó con todo derecho los festejos multitudinarios con que el país le agradece el título de la Copa Libertadores de América 2008.
Felicitaciones a Liga de Quito. Jugó muy buen fútbol, perfectamente fiel a una estructura que no vaciló en ningún momento en ir a rescatar puntos o goles en poder del adversario y quitárselos. Si algo funcionó casi a la perfección fue aquel viejo concepto de trabajar en sociedades.
Pero, a estas horas, hablar de estrategias suena absurdo cuando todo el mundo, sus parciales y admiradores de esta conquista en el ámbito local e internacional están embarcados, con legítimo derecho, en el carro de la victoria.
Sí, claro, decir dos cosas. Liga y Fluminense fueron equipos parejos, tan parejos como para llegar a la definición por penales donde fallan los que pierden; y también que de los dos equipos el más sereno, el más canchero (allí estuvo la madurez de José Cevallos), el más inteligente, fue Liga. Los ligados utilizaron el método mientras Fluminense el vértigo sin criterio, y allí estuvo la diferencia. Por ahora dejemos eso en el pasado y rescatemos algo.
Ese “algo” es la dirigencia. Un club que mantiene la estabilidad ejecutiva por algunos años, que ha construido desde un estadio propio hasta el título de la Libertadores merece un sonoro aplauso. Y no es que no se han equivocado. Sí, claro, pero los aciertos y la estabilidad han sido importantísimos.
A Liga se la ha manejado bajo un concepto empresarial deportivo de altísimos quilates, y se lo respeta. Ello es envidiable y desde entonces se sabe por y para qué se trabaja. Allí está la Casa Blanca, allí están los reemplazos de Reascos y Méndez; los de Espínola, Palacios, Delgado, Salas; ahora se va Guerrón y ya tendrán al sustituto e igual podría pasar con Bolaños y su reemplazo. Eso es manejar un equipo. El sustituto tiene que ser igual o mejor que el sustituido y no al revés, como en la mayoría de los equipos.
La historia de la Copa Libertadores comienza en 1960 y para felicidad nuestra tuvo en los títulos iniciales (1960, 1961 y 1966) de Peñarol a un ecuatoriano: Alberto Spencer, que todavía es el máximo artillero del torneo con 54 anotaciones.
Los primeros clubes de Ecuador que intervinieron en la Copa fueron Barcelona, Emelec, Everest, Deportivo Quito, 9 de Octubre, El Nacional, y en 1970 aparece Liga quiteña, con el América, también de la capital. Liga pasó la etapa inicial junto con el Universitario peruano, pero ya antes, en 1968, Emelec también había superado la primera ronda con Universidad Católica, de Chile. En aquellos años rebasar la primera ronda era casi consagratorio.
Solamente debemos señalar que también fueron animadores coperos ecuatorianos como Técnico Universitario, de Ambato; el Deportivo Cuenca y el Olmedo, de Riobamba.
Con el tiempo se llegó a mayores instancias, como semifinales (en formatos distintos a los actuales) con Barcelona, Emelec, El Nacional y Liga, para que años más tarde los toreros lograran dos subtítulos de la Libertadores (1990 y 1998). Pero faltaba el puntillazo final que lo dio, con gran suceso técnico y deportivo, Liga de Quito.
¿Allí está el fin? No, son etapas, son metas parciales como son todas las metas deportivas, pero hay que buscarlas todo el tiempo, sin desmayos y sin treguas. Ese es el deporte.
Y mientras tanto, salud Liga, que se ganó con todo derecho los festejos multitudinarios con que el país le agradece.
PD: Los hinchas de Flamengo, acérrimo rival del Fluminense, hicieron barra y pujaron por Liga. No querían que gane Flu para que no igualen el título de la Copa de 1981.
|
|
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| Aprendizaje |
|
La fundación Enseñando a Aprender realizará el taller ‘Los problemas de aprendizaje en el mundo actual desde la psicomotricidad’, en las instalaciones del Grand Hotel Guayaquil y en el Colegio Americano, el 18 y 19 de julio, respectivamente. Más información al teléfono 225-5503, extensión 140. |
Más Actividades | | |
|
| |