Cisma.
El Sínodo General, órgano legislativo de la Iglesia Anglicana, reunido en York, Inglaterra, aprobó ayer la consagración de mujeres obispos.
Más de 1.300 sacerdotes amenazaron romper con la Iglesia de Inglaterra, madre de la Iglesia Anglicana, si el Sínodo General tomaba esta resolución.
La votación fue favorable en las tres cámaras del Sínodo: los obispos, el clero y los laicos, según el rotativo Times.
La comunidad anglicana, de 77 millones de fieles, estaba dividida por la boda religiosa de dos sacerdotes homosexuales en junio, en Londres. La crisis empezó el 2003 cuando un sacerdote homosexual, Gene Robinson, fue nombrado obispo de New Hampshire, EE.UU.
El Vaticano, a través del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos lamentó la ordenación de mujeres obispos anglicanas y expresó su “disgusto” señalando que supondrá “un obstáculo ulterior para la reconciliación” entre las iglesias Católica y Anglicana.
El patriarca de Moscú de la Iglesia Ortodoxa rusa, Igor Vyzhanov, dijo que “es un paso muy doloroso, que aleja a la comunidad anglicana de la Iglesia de tradición apostólica”.
En un cónclave realizado hace unos días en Jerusalén, anglicanos conservadores plantearon formar un consejo de obispos propio, desconociendo la autoridad del arzobispo de Canterbury, Rowan Williams.