El presidente del Barcelona del fútbol español, Joan Laporta, afirmó hoy que no tiene intención de dimitir, pese a la información aparecida en el diario Sport, según la cual el directivo se vería obligado a renunciar el jueves por la presión de su junta directiva.
"Yo no tengo ninguna intención de dimitir", dijo Laporta en declaraciones recogidas por la cadena SER a su llegada al aeropuerto de El Prat procedente de una reunión en Suiza.
Sport informó en su sitio en internet que Laporta se vería obligado a presentar su dimisión el jueves por la presión de la junta, pero no citó fuentes.
Según el diario deportivo, el vicepresidente primero Albert Vicens encabeza un grupo de directivos que solicitará la dimisión de Laporta o amenazarán con abandonar sus cargos, lo que obligaría a convocar a elecciones anticipadas.
Laporta no tendrá otra opción que la dimisión "para intentar la pacificación del entorno y para permitir que la junta pueda terminar su mandato que finaliza en el 2010", según el diario.
Sin embargo, el interesado restó importancia a una pérdida de apoyo en la junta.
"Yo noto el apoyo de gran parte de los directivos, lo que ocurre es que siempre a nivel personal entiendo que pueda afectar a alguno de los miembros de la junta, y eso no quiere decir nada, porque son situaciones personales que se comprenden perfectamente si se producen", indicó.
La junta directiva del Barcelona se reunirá el jueves por primera vez desde que el presidente del club perdiera la votación de una moción de censura contra su administración el domingo, aunque la oposición no logró forzar elecciones anticipadas.
La moción de censura del socio Oriol Giralt contra la gestión de Laporta recibió 23.870 votos, el 60,6 por ciento de los 37.294 depositados. Los votos a favor fueron 14.871, el 37,75 por ciento.
A Giralt le faltó poco para alcanzar el 66 por ciento de los votos necesarios para forzar la salida de la junta.
Laporta dijo luego de la moción que no iba a dimitir y que pretendía finalizar su mandato, que expira en el 2010.
Malos resultados
La campaña de Giralt se vio reforzada cuando Sandro Rosell, ex mano derecha de Laporta, anunció que se presentaría a las elecciones si la moción tenía éxito.
Rosell fue responsable de los fichajes de Ronaldinho y Deco cuando era el vicepresidente de Laporta antes de renunciar en el 2005 por diferencias con el estilo de dirección de su jefe.
Laporta presidía el club cuando ganó dos títulos consecutivos de la liga en 2005 y 2006, además de la Liga de Campeones del 2006, pero ha sido muy criticado por su gestión en los dos últimos años.
Al final de la última temporada, los aficionados protagonizaron varias protestas pidiendo su dimisión después de que el equipo no sumara ningún título por segundo año consecutivo.
El club respondió despidiendo al entrenador Frank Rijkaard y nombrando en su lugar el ex capitán Pep Guardiola.
En un intento por revitalizar el plantel, el Barcelona fichó al lateral brasileño Daniel Alves y al mediocampista de Mali Seydou Keita, quienes jugaban en el Sevilla. También recuperó al ex juvenil Gerard Piqué, que estaba en el Manchester United, y contrató al uruguayo Martín Cáceres del Recreativo de Huelva.
Por otro lado, Guardiola dejó en claro que Ronaldinho y Samuel Etoo no figuran en sus planes para la próxima temporada.