Con los dos millones de dólares que el Estado otorgó, a través del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), a la dirección de esta entidad en el Austro, se transfirieron también todas las responsabilidades de preservación y conservación de bienes patrimoniales, anunció ayer en esta ciudad la ministra de Patrimonio Cultural y Ambiental, Doris Solís.
Este proceso de descentralización permitirá al subdirector del INPC en el Austro, Joaquín Moscoso, efectuar directamente los contratos de personal, adquisición de equipo y mobiliario necesario para ejecutar el inventario de bienes culturales, que, según Solís, es una prioridad del actual Gobierno.
“La intención es que en la aplicación de la emergencia se agiliten los procesos para el levantamiento de datos de campo, con las metodologías, fichas digitalizadas y georeferenciadas y más elementos necesarios en el registro de bienes materiales (arqueológicos, arquitectónicos, bienes muebles, documentos) e inmateriales de la provincia”, acotó la ministra.
El monto presupuestado para Azuay, para el levantamiento de este inventario, supera los 600 mil dólares; pero también existe un monto de $ 10 millones destinados al rescate y refuerzo de 50 bienes patrimoniales en riesgo, entre los que se encuentran la Catedral de la Inmaculada y otras iglesias, casas y sitios históricos de la provincia.
Aunque Solís no precisó el monto, dijo que 20 iglesias de los cantones azuayos, 5 museos, 3 bibliotecas y 5 archivos en la provincias fueron seleccionados para la colocación de kits de seguridad electrónica.
El decreto de emergencia y las responsabilidades desconcentradas también están destinadas a la preservación y conservación de las iglesias, sitios arqueológicos y demás espacios patrimoniales ubicados en las provincias de Azuay, Cañar y Morona Santiago.
Recuperación
El Ministerio informó que en los próximos días 326 piezas de las culturas Machalilla, Tolita y Valdivia, recuperadas en Argentina, se reintegrarán al patrimonio nacional.
Juicio
Además indicó que en España, Dinamarca y Francia se siguen juicios para recuperar otras 2.500 piezas de culturas aborígenes.