Tras asesinar a su víctima, los criminales dijeron “con la mafia nadie se mete” y huyeron.
“Con la mafia nadie se mete”, le gritaron los asesinos de Daniel Antonio Zambrano Rosado, de 31 años, después de dispararle varias ocasiones en la sala de su vivienda en la isla Trinitaria, en el suroeste de la ciudad.
Narcisa Calligán, esposa de la víctima, dijo que seis sujetos llegaron cuando iban a descansar y que ella también fue agredida, pero se escondió con su hija de 8 años, que presenció el crimen.
El asesinato fue cometido el pasado domingo, a las 22:00.
El crimen conmocionó a vecinos y amigos de la víctima, que fue sorprendido por seis sujetos desconocidos en la sala de su vivienda.
Calligán señaló que “estos sujetos tumbaron la puerta y le dispararon a mi esposo. De nada sirvió que él trate de impedir que entraran”, lamentó la mujer, quien se escondió en el baño con su hija, luego de ver el asesinato de su cónyuge.
Tras llevarse algunos electrodomésticos de la vivienda, los antisociales golpearon a la mujer y amenazaron con matarla.
“Me dijeron que me matarían con mi hija si hablaba algo”, explicó temerosa Calligán, quien de todas maneras denunció el crimen en la Fiscalía.
En tanto, otros testigos del asesinato, quienes prefirieron no identificarse por temor a represalias, aseguraron que los hampones huyeron en un auto Mazda de color negro, sin placas; mientras que Zambrano fue trasladado hasta el hospital Guayaquil, en el suburbio, donde se comprobó su deceso a causa de las heridas provocadas por las balas que impactaron en su cabeza, tórax y abdomen.
‘Fue una equivocación’
Ayer en la morgue de la Policía, mientras los familiares de Zambrano esperaban su cadáver, José Calligán, cuñado de la víctima, comentó que para él los criminales asesinaron a Zambrano por una equivocación.
El hombre explicó que los hampones buscaban a un sujeto identificado como N.N. (a) El Colorado, con quien los agresores tuvieron enfrentamientos horas antes del crimen.
“El Colorado vive al lado de la casa de mi cuñado y en la mañana se enfrentó a bala con los asesinos”, manifestó Calligán, quien acotó que la confusión se produjo porque a su cuñado también lo conocían como (a) El Colorado, en el barrio.
“Seguro se confundieron de persona”, enfatizó el hombre.
No obstante, según versión de otros moradores, los mismos antisociales habrían robado una computadora de la casa de la víctima hace dos meses.
Daniel Zambrano, quien llevaba 10 años de casado con Narcisa Calligán, trabajaba en la Bahía, en el centro, vendiendo celulares y deja a dos niños en la orfandad. En tanto, la menor que presenció el asesinato recibirá ayuda psicológica, aseguraron sus familiares.
Tres asesinatos
En Esmeraldas, Jefferson Vivero Vera, de 27 años, fue muerto con tres machetazos en la cabeza el domingo en las calles Quito y Colón.
En la misma ciudad, el ex policía Jackson Quiñónez Caicedo, de 27 años, fue asesinado con tres disparos por Fernando Lugo, quien fue detenido por la Policía; y en Luz de América, Quinindé,
fue hallado el cuerpo de Germán Valencia Arroyo, de 35 años, con tres disparos.