Lunes 07 de julio del 2008 Economía

La DAC y Quiport tras consenso por nuevo aeropuerto

QUITO

http://src.eluniverso.com/2008/07/07/0001/9/files/la-dac07-072500.jpg

QUITO. El alcalde de Quito, Paco Moncayo, recorrió el pasado 1 de julio las obras de construcción del nuevo aeropuerto.

Las autoridades de la Dirección de Aviación Civil (DAC) y de Quiport (concesionaria del nuevo aeropuerto) buscan llegar a un consenso en el cumplimiento de las normas de seguridad de la nueva terminal.

Durante dos semanas, funcionarios de ambos entes han intercambiado criterios y alternativas sobre los procedimientos para el ingreso de los aviones que llegan del norte al nuevo aeropuerto ubicado en Tababela, al noroccidente de Quito.

En ese sentido, el subsecretario de Transporte Aéreo, Guillermo Bernal, insiste en que el Gobierno no está en contra del proyecto, sino que exige todas las normas de seguridad de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

La principal controversia es por el franqueamiento de obstáculos en el corredor que se forma entre el Ilaló (3.185 metros de altura) y las elevaciones que están más hacia el sur, mayores a 2.300 metros.

La Quiport envió un diseño de procedimientos con el cual, si bien los aviones que llegan del norte mantienen una distancia de 5 millas (8 kilómetros) con respecto al Ilaló, pide que la segunda distancia con las otras elevaciones sea de 3 millas (4,83 km), cuando la OACI establece que entre las dos deben sumar 10 millas (16 km).

Sin embargo, los técnicos de Quiport insisten en que este pedido no representa novedad, ya que en el aeropuerto Mariscal Sucre los aviones que vienen del norte tienen que pasar por el mismo callejón de obstáculos y no cumplen con las 5 millas de distancia a cada lado.

Por otro lado, recalcan en que esta distancia, entre el avión y las elevaciones, se verá reducida por los instrumentos de localización satelital GNSS para un decenso más preciso. En esto concuerda Bernal, pero observa que apenas el 40% de las aerolíneas nacionales poseen esta tecnología.

Bernal dice que a esta petición se suma la de una reducción entre los aviones que vendrán desde el norte con respecto a la distancia de altitud que deben guardar con el Ilaló. Esta debe ser de 1.000 pies (304 metros) en el tramo inicial, 500 (152 m) sobre el tramo intermedio y 250 (76 m) en el final.

Ante ello, el subsecretario señala que la solución planteada por la OACI es que los aviones que entran desde el norte sean guiados por el radar, ubicado en Monjas (al suroriente de la capital), lo que significará que las aeronaves tendrán que incrementar su altitud y ello devendrá en mayores tiempos para su llegada.

Acatar esta sugerencia, a criterio del mayor Roberto Cortés, gerente de Operaciones del Mariscal Sucre, causará 20 minutos adicionales para descender.
“Aquí, cuando no teníamos radar nos demorábamos de ocho a diez minutos por aeronave (en el descenso), y ya con el radar, cada dos o tres minutos están aterrizando”, afirmó.

Arlae dice no oponerse
La Arlae reiteró su reclamo por las tasas aeroportuarias que representarían $ 140 millones para financiar la nueva terminal y “cubrirán las aerolíneas y los ciudadanos, lo cual de ningún modo constituye oposición a una obra fundamental”.

Gobierno busca renta
Augusto Barrera, concejal y vocero del régimen, habló de “replantear el modelo contractual, ya que la estructura del negocio del nuevo aeropuerto proviene en gran medida de aportes públicos y estos no se ven reflejados en el reparto de  utilidades  del concesionario.

Economía

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.