Ecuador seguirá participando en las gestiones de la OEA para reanudar las relaciones con Colombia, rotas desde marzo, y se abstendrá de tomar represalias en el comercio bilateral que afecten su economía, anunció este lunes la canciller María Isabel Salvador.
"El secretario general (José Miguel Insulza) tiene un mandato (de trabajar por el restablecimiento). Es el camino establecido por el marco de la OEA, y nosotros continuaremos en ese marco", dijo la diplomática a Radio Quito.
Salvador descartó que el marcado distanciamiento entre los dos gobiernos anule los esfuerzos del organismo internacional por normalizar la situación, y señaló que Insulza retomará dentro de poco sus planes para visitar Bogotá y Quito.
El presidente Rafael Correa había advertido que no reanudaría los lazos diplomáticos con Colombia hasta que "hubiera un gobierno decente con el cual tratar", luego de que su homólogo Alvaro Uribe suspendió a último momento el restablecimiento de relaciones a nivel de encargados de negocios.
Incluso su canciller amenazó con posibles restricciones al comercio bilateral, aunque este martes flexibilizó su posición.
"Estamos estudiando, analizado para determinar qué tipo de consecuencias podría tener eso para nuestra economía, para nuestro comercio. En todo el caso Ecuador nunca tomará una decisión que signifique un impacto importante para esos ámbitos", declaró Salvador.
Colombia es el segundo socio comercial de Ecuador después de Estados Unidos. La balanza bilateral alcanzó el récord de 2.262 millones de dólares en 2006 frente a los 2.140 millones de 2007 (651 millones en exportaciones ecuatorianas y 1.489 millones en importaciones).
El fin de semana Correa ratificó que mantendrá rotas las relaciones con Colombia pesar de las "presiones" para restablecerlas tras el rescate de Ingrid Betancourt, quien permanecía en poder de la guerrilla marxista de las FARC.
Las relaciones entre los dos países están interrumpidas desde marzo, a raíz de un bombardeo colombiano contra las FARC en territorio ecuatoriano.