Según funcionaria del MIES, se detectó sobrecobertura de programas en algunas provincias.
Aproximadamente el 26% de los niños sufre de desnutrición crónica, con mayores tasas en áreas rurales y en la Sierra.
Según el Ministerio de Inclusión Económica y Social, (MIES), esto refleja que los programas que se han desarrollado no han logrado mejorar la situación de la niñez en el país.
Por estas razones el Instituto Público de la Niñez y la Familia Innfa será adscrito al MIES y en él se incorporarán a Operación Rescate Infantil (ORI), Fondo de Desarrollo Infantil (FODI), Dirección Nacional de la Niñez y Adolescencia (DAINA) y el Instituto Nacional de la Niñez y la Familia (Innfa).
Para la ministra de Inclusión Económica y Social, Jeannette Sánchez, la medida se adopta debido a que los anteriores gobiernos mantenían una institucionalidad débil, desarticulada, ineficiente y dispersa para atender a la niñez.
Uno de los problemas, por ejemplo, se evidencia en la provincia de Esmeraldas, donde hay una sobrecobertura.
Allí existen siete programas de atención a la niñez, mientras que en la provincia de Cotopaxi la intervención es nula.
La ministra Sánchez explicó que se “hace un mundo de intervenciones que por más buenas que sean nos generan problemas porque no hay el seguimiento, ni capacidad de evaluar, ni mejorar esas intervenciones”.
En Chimborazo, el 43% de las madres y el 60% de los niños presentan anemia.
A esto se agregan las diferencias en costos unitarios por atención anual a los niños, entre uno y otro programa.
Por ejemplo, el ORI invierte
$ 530,6 por cada niño en el año; el FODI, $163,7 y el Innfa $334,1 cifras que develan que existen recargas administrativas, según el Ministerio.
Optimizar recursos
Ante esta situación, el nuevo director del Instituto Público de la Niñez y Adolescencia, Manuel Martínez, manifestó que confía en que se supere la duplicación de esfuerzos y se optimicen los recursos públicos dirigidos a la infancia y se empiece a pensar como país.
Otra de las cuestiones que se deben sortear será la fusión del personal que labora en los programas. Actualmente existen 2.533 trabajadores: técnicos y administrativos, 23.466 personal comunitario.
El periodo de transición de estos programas al nuevo Instituto de la Niñez será de seis meses y empezará a operar desde enero del 2009.