En Playas muy pocos se oponen a la obra que ejecuta el Municipio y la Prefectura.
El Municipio de Playas y el Consejo Provincial del Guayas comenzaron la construcción del patio de comidas que se ubicará en el primer kilómetro de playa de ese balneario.
Previamente, la mayoría de comedores que se encontraban en el sitio fueron desocupados, demolidos y reubicados de manera provisional hasta que termine la ejecución de la obra.
La reubicación se dio tras varias reuniones entre los arrendatarios de estos locales y personal técnico del Municipio y del Consejo Provincial. En esas citas se han explicado las ventajas que representará la regeneración de estos locales.
Solo ocho arrendatarios no han querido dejar sus locales, pues aseguran que el lugar donde se los quiere reubicar es una zona baja que se inunda.
“No saldremos hasta que se nos entreguen los nuevos locales ya terminados”, dijo Josefa Montenegro, una de las arrendatarias.
“Queremos que los puestos prometidos en los patios de comida sea por escrito y no verbal”, agregó Jorklin Enríquez, también arrendatario.
En esa misma línea de construcción está la sede de los pescadores de la Asociación Las Balsas, los cuales también se niegan a salir. En el sitio permanecerá el retén de la Marina.
Miriam Lucas Delgado, vicealcaldesa de Playas, señaló que el Municipio respetará los espacios de quienes trabajaban en el malecón y que existe un convenio que lo avala.
Sin embargo, dijo que ciertos políticos se quieren aprovechar de la situación y manipular a quienes temen perder sus áreas de trabajo.
Los restantes siete bloques que contempla el proyecto están siendo desocupados por sus arrendatarios, que construyen sus cabañas provisionales cerca del lugar donde estaban antes y a su vez han expresado su apoyo a la obra.
“Nos estamos cambiando para dar paso a la regeneración”, señaló Dorcy Godoy, que al igual que otros servidores turísticos espera que el Municipio instale servicios básicos como luz, agua y baterías sanitarias en el lugar, ya que antes no los había en las cabañas.
Álvaro Suárez, otro dueño de comedor, dijo que la construcción de los nuevos locales debe ser terminado lo antes posible, porque sus actuales puestos de trabajo (cabañas) no dan buena imagen al balneario.