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Respire sin EPOC
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Texto: Sheyla Mosquera

Las personas que sufren de una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica tienen deteriorados los pulmones de manera irreversible. Pero hay formas de detener su progreso.

Si empezó a fumar, deténgase. Es probable que veinte años más tarde usted sufra de una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, llamada EPOC, que destruirá su calidad de vida.

Antaño los científicos estudiaron por separado dos enfermedades de las vías respiratorias: la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. En la primera se inflaman los bronquios con mucha tos y abundante secreción, y en la segunda se dilatan los sacos de aire dentro de los pulmones llamados alveolos, provocando falta de aire.

Entre 1945 y 1950, ambas patologías se habían convertido en un problema de salud pública por la cantidad de pacientes que las padecían a nivel mundial. Por tal razón los investigadores, luego de hacer estudios, llegaron a un consenso: que los factores responsables eran los mismos.

A raíz de este acuerdo, agrega la neumóloga Mireya Rodas de Alemán, se estableció el término Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) a la combinación de los síntomas de bronquitis crónica y enfisema. Sin embargo, su mayor problema es que está subdiagnosticada.

Se sospecha que alrededor del 50% de las personas con esta enfermedad no han sido diagnosticadas en EE.UU. y cerca del 65% en los países europeos. Incluso se estima que en los países de América Latina la cifra es muy parecida.

“De diez personas con EPOC solo dos o tres han sido diagnosticadas, por lo tanto conocen acerca de sus síntomas que les permite llevar un tratamiento adecuado para mejorar su calidad de vida. Pero las restantes los desconocen y son tratados por otra enfermedad”, dice Rodas.

Relación con el cigarrillo
Según las investigaciones, el principal responsable de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica es el consumo prolongado de cigarrillos, por lo tanto es evitable si se lo suspende.

Quienes la padecen tienen entre 40 y 50 años y al menos el 90% de ellos han sido o son fumadores. Se calcula que el problema empezó 15 o 20 años antes de que se desarrollen los síntomas, dependiendo de la cantidad de cigarrillos que fumaban al día y la edad de inicio.

“Imagínense lo que les sucederá a los jóvenes de 13 años, quienes actualmente en Ecuador y otras partes del mundo están fumando media o una cajetilla de  cigarrillos al día. A sus 33 ya empezarán a sufrir las limitaciones de la EPOC”, dice Rodas.

Ahora, el 10% restante que causa la EPOC es la contaminación del aire provocada por gases tóxicos, como el monóxido de carbono que emiten los escapes de vehículos, los vapores químicos, los polvos nocivos y los humos metálicos de fundición y de leña usada para cocinar por muchas horas en lugares cerrados, según el neumólogo Oswaldo Sarmiento Sánchez, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Tisiología y enfermedades del tórax.

Daño es irreversible
Cuando los síntomas de EPOC aparecen ya se ha provocado un daño irreversible en los pulmones. El humo de los cigarrillos, en especial, que contienen más de cuatro mil sustancias dañinas, ha hecho que las principales vías respiratorias, ubicadas en los bronquios dentro de los pulmones, se oxiden, haciéndose más gruesas y rígidas, por lo tanto al disminuir su luz pasa menos aire.

También las paredes alveolares se han dañado, haciendo que estas se dilaten de manera excesiva como un globo a punto de explotar. Como consecuencia, dice la neumóloga,  las cavidades de los alveolos quedan como huecos y no cumplen su función de pasar el oxígeno que viene del exterior para luego transportarlo a la sangre y al resto del cuerpo.

Al afectarse las vías respiratorias, dice el neumólogo Iván Chérrez Ojeda, en una primera etapa, la persona sentirá que le falta el aire, sobre todo, cuando empieza alguna actividad de manera rápida como caminar, subir una escalera, correr o andar en bicicleta.

Asimismo, indica Rodas, el paciente con EPOC toserá en las mañanas acompañada de una limpieza pulmonar, es decir, la expulsión de la secreción que se acumuló en la noche. Pero como pasa el resto del día sin toser no les da importancia a los síntomas.

Luego, agrega Sarmiento, hay una fase intermedia. El paciente tiene dificultad para respirar y dormir; ya no puede subir escaleras, ni bañarse o peinarse porque siente mucho cansancio. Después puede pasar a un estado avanzado en donde ya no concibe hacer nada, presenta acumulación de líquido en las piernas y los pies, tiene falta de aliento, adelgazamiento y necesita estar acostado con un tanque de oxígeno a un lado, ya que la EPOC es una enfermedad incapacitante.

Entre las complicaciones que puede producir la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, dice la neumóloga, está una elevada presión arterial en los pulmones que da lugar a un problema cardiológico denominado cardiopatía pulmonar. 

“La presión arterial aumenta cuando las pequeñas arterias del pulmón se estrechan, lo cual dificulta la circulación de la sangre. Entonces, el corazón tiene que trabajar más fuerte para bombear sangre y finalmente puede agrandarse. A la larga se desarrolla una insuficiencia cardiaca”, agrega Sarmiento.

La falta de oxigenación en el organismo también  puede causar una falla renal, microinfartos cerebrales  e infartos arteriales en los miembros inferiores, sobre todo en quienes están con sobrepeso o padecen enfermedades agregadas como diabetes, hipertensión, entre otras.

Medir el aire
Para verificar si una persona sufre de EPOC se realiza un examen sencillo conocido como espirometría. Consiste en medir la cantidad de aire que tienen los pulmones y cuánto sale de los bronquios. Para ello se sopla con fuerza durante seis minutos en un dispositivo que está conectado a una computadora  que se encarga de procesarlo y registrarlo.

Si la espirometría indica que hay una obstrucción de la vía aérea, en ese momento se le da al paciente un medicamento en aerosol para dilatar los bronquios. Luego se espera de 15 a 20 minutos y se realiza otra vez la prueba para ver cómo responden a esta; y si no se recuperan en su totalidad, significa que el diagnóstico es la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, según Sarmiento.

También hay otros estudios útiles. “Las radiografías de tórax  sirven para descartar algunos tipos de enfermedades como una neumonía o cáncer de pulmón, pero se lo hace independientemente si el paciente es fumador o no”, dice Rodas.

La pletismografía también es un examen similar a la espirometría, pero se requiere de un equipo más sofisticado. Está indicado para medir la capacidad pulmonar total y el volumen residual; incluso ayuda a establecer si existe algún atrapamiento aéreo u obstrucción respiratoria. 

Asimismo se pueden hacer la gasometría arterial y la oximetría de pulso para determinar la cantidad de oxígeno presente en la corriente sanguínea. Como también una ecocardiografía o electrocardiografía, para descartar alteraciones cardiacas.

No se cura
La EPOC no tiene cura. Lo único que se consigue con la medicación actual es frenar el daño pulmonar, tratar las complicaciones y aliviar los síntomas, porque una vez que las vías respiratorias y los pulmones se han dañado, la afección es irreversible.

Rodas menciona que actualmente existen en el mundo dos formas de tratamiento. Uno consiste en usar un broncodilatador por vía inhalatoria como es el bromuro de tiotropio y  el otro es la combinación de un broncodilatador de acción larga más corticoides inhalados (salmeterol y propionato de fluticasona).

“Ambos han presentado resultados favorables, uno en la calidad de vida y otro en relación con la mejoría funcional del pulmón. Pero no se puede decir si el uno u otro es el ideal, porque el tratamiento es individual para cada paciente”, refiere la neumóloga.

Los broncodilatadores, menciona Sarmiento, sirven para abrir las vías respiratorias y los hay de acción corta y larga. Los primeros surten efecto en pocos segundos y duran de  cuatro a seis horas; los segundos se usan con mayor tiempo de acción doce horas, pero son más lentos en actuar.

En caso de ocurrir una exacerbación (aumento de las manifestaciones o gravedad de una enfermedad) a causa de una infección, el paciente empieza a entrar más en insuficiencia respiratoria. En este caso se debe actuar inmediatamente dándole un  broncodilatador de acción corta.  La EPOC produce muchas secreciones espesas en la vía aérea que si no son eliminadas cada día terminan siendo un caldo de cultivo de bacterias.

En cambio, “el broncodilatador de alta duración disminuye a largo plazo la hiperinsuflación (atrapamiento de aire en los pulmones), mejorando la falta de aire.  Y los corticoides inhalados que son desinflamatorios reducen la hinchazón y la producción de mucosidad”, agrega Chérrez.

Por último, en un estudio presentado en la revista The Lancet, se indicó que  “la administración prolongada de mucolíticos como la carbocisteína parece ayudar a retrasar el empeoramiento de los síntomas y se debe reconocer como un tratamiento válido”, aseguró el doctor Jin-Ping Zheng, investigador líder del instituto de enfermedades respiratorias de Guangzhou, China.

Realmente, la EPOC es una enfermedad que puede evitarse si tan solo se dejara de fumar y se emplearan medidas de protección cuando se realizan actividades que pueden afectar las vías respiratorias, aseguran los neumólogos.


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