- JUL. 06, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
No vamos aquí a pronunciarnos sobre cada caso en particular. Si de eso se tratase, el asunto quizás no sería tan grave. Lo aberrante es la amalgama vergonzosa que se hizo de juntar a traficantes de drogas, ex gerentes de la AGD y un ex presidente de la República.
Así proceden los orfebres deshonestos, cuando mezclan metales valiosos con la escoria, para disimular la estafa que quieren cometer. No faltó tampoco el debate insuficiente ni el voto a toda velocidad, puestos de moda en la Asamblea. Eso permitió textos confusos y contradictorios que podrían prestarse en el futuro para peligrosísimas interpretaciones.
Hemos asistido, así, a un nuevo atropello de la Asamblea, que le sigue restando credibilidad a su promesa de cambiar los métodos de nuestra política.