La rebaja del castigo aplicado a Claudio Pizarro, Jefferson Farfán y Santiago Acasiete, de 18 a 3 meses, y la ratificación de 18 meses para Andrés Mendoza, por participar en una juerga de mujeres y licor en noviembre pasado, provocó ayer polémica y acusaciones de racismo en el Perú.
Según resolución de la Comisión de Justicia de la Federación Peruana de Fútbol, a Pizarro (Chelsea, Inglaterra), Farfán (Schalke 04, Alemania) y Acasiete (Almería, España) se les reduce el castigo a tres meses, computado desde el 7 de abril pasado, cuando apelaron, por lo que se cumplirá hoy.
En el caso de Mendoza (Steaua Bucarest, Rumania), la Comisión ratificó el fallo de 18 meses de suspensión, que vencerá el 30 de junio del 2009, y el pago de 20.000 dólares, porque cometió actos de indisciplina y no se arrepintió de su acción.
Mendoza alzó la voz para denunciar que el fallo es discriminatorio y tiene un tufo de racismo. “Yo fui el primero en pedir perdón públicamente, no bebí licor, no estuve en orgía ni en fiestas, y se me castiga; y a los otros, se le rebaja la sanción”, dijo el jugador de raza negra.
Recordó que el presidente de la Comisión, Juvenal Silva, dijo a la prensa que “yo no sabía leer”, tras indicar que cuando reclamó un dinero que la Comisión le debía por pasajes, Silva le mandó a decir: “Dígale a ese negro de mierda que se tranquilice, puedo hacer que no venga nunca más a la selección”.
Luego de la juerga, Perú, que había igualado a 1 en Lima con Brasil, cayó 5-1 ante Ecuador en la eliminatoria mundialista.