Un coche bomba dejó este domingo seis civiles muertos y otras 14 personas heridas en el distrito Shaab, al norte de Bagdad, dijo la policía.
Entre los muertos había una mujer, mientras que tres agentes de seguridad resultaron heridos en el ataque, que estuvo dirigido contra una patrulla de la policía.
El ataque se da durante una relativa pausa en la violencia en la ciudad iraquí.
En otro episodio de violencia, una bomba al costado de un camino causó la muerte de hasta siete miembros de la familia de un oficial de alto rango kurdo iraquí en la provincia de Diyala, informó la policía.
La bomba explotó al paso de un convoy que transportaba a Mohammed Ramadan y a su familia en Jalawla, 115 kilómetros al noreste de Bagdad. En el estallido murieron la esposa del oficial y dos o tres hijos varones. La policía no tenía claro el número e identidad de otros miembros de la familia.
Ramadan, quien resultó herido, es un importante miembro de Unión Patriótica de Kurdistán, uno de los dos principales partidos kurdos en Iraq.
Dos guardaespaldas también murieron en la explosión.
La violencia en Iraq ha bajado a un mínimo de cuatro años, lo que según funcionarios de Estados Unidos se debe a un aumento en la cantidad de soldados estadounidenses realizado el año pasado, una rebelión de líderes tribales sunitas contra Al Qaeda y un cese al fuego del clérigo chiíta antiestadounidense Moqtada al-Sadr.
Las cifras del Ministerio de Salud muestran que 448 civiles murieron en junio en Iraq, comparados con los 505 que fallecieron en mayo. La cifra de mayo fue inferior a las 968 muertes de civiles en abril, un mes en el que aumentaron los enfrentamientos entre las milicias chiítas y las fuerzas de seguridad.