Exhaustos bomberos estadounidenses luchaban el domingo por contener cientos de incendios en California (oeste), mientras que los servicios meteorológicos advertían de una ola de calor que podría empeorar las condiciones para la batalla contra el fuego.
Con más de 330 focos activos identificados en todo el estado, la atención de los bomberos se ha centrado en los incendios más cercanos al puerto turístico de Big Sur y el pueblo de Goleta, próximo a Santa Barbara (165 km al norte de Los Ángeles).
Los fuegos han devastado unas 239.000 hectáreas en California desde que se iniciaron el 20 de junio, producto de tormentas eléctricas.
El incendio cercano a Big Sur ha sido contenido en 5%, según los bomberos.
Vientos ligeros habían colaborado con las labores de los bomberos, pero servicios meteorológicos advirtieron que para el lunes habrá baja humedad y altas temperaturas, lo que podría impulsar los fuegos.
"Esto sigue siendo un monstruo", dijo el comandante de bomberos Wally Bennett, según citó Los Angeles Times, que dirige la lucha contra el gran incendio cerca de Santa Barbara, lejos de estar bajo control.
El fuego de Goleta obligó a evacuar 2.663 viviendas.
Los esfuerzos para dominarlo se han visto obstaculizados por las pronunciadas laderas y quebradas de la zona.
El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, se congratuló el sábado por el desempeño y gestión de recursos de los servicios de emergencia estatales, durante una visita al centro de coordinación de operativos.
"Nunca se tiene equipamiento para 1.700 incendios. ¿Quién tiene recursos para eso?", se preguntó el gobernador. "He recorrido todo California para ir a todos los numerosos incendios (...). Este estado está muy bien preparado para enfrentar el fuego", enfatizó.
Para Schwarzenegger, la crisis puso en evidencia la necesidad de ampliar los recursos de los servicios de emergencia, dado que actualmente los incendios azotan a California durante todo el año.
"Muchos de los bomberos han trabajado 24, 36 o 48 horas sin dormir, así que ha sido un trabajo duro", agregó.
Según los servicios estatales, más de 11.000 viviendas permanecen en riesgo de ser alcanzadas por las llamas.