Alegrías y tristezas del futbolista están plasmadas en una obra autobiográfica.
La remodelación de la escuela, un centro odontológico, el alcantarillado y adoquinado de las calles principales, un sistema de agua potable y un coliseo polideportivo son las obras que se levantaron en Piquiucho, mediante el aporte de uno de sus hijos más queridos, el futbolista Ulises de la Cruz.
Estas obras, construidas con recursos propios y por convenios con diferentes instituciones, han servido para mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta comunidad, ubicada en el Valle del Chota, en la provincia del Carchi.
Ulises se ha convertido en el mejor ejemplo de lucha y perseverancia para los comuneros del lugar. Esto no enorgullece al jugador, al contrario, como él dice: “me obliga a seguir trabajando y buscando el progreso de los míos”.
Hoy, un centro médico, ubicado junto al coliseo polideportivo, será puesto al servicio de las aproximadamente 200 familias afroecuatorianas que habitan en este sector del país.
La obra, que fue construida con el aporte de la empresa alemana Grünenthal y del propio Ulises, tiene un costo de 150.000 dólares.
En un acto especial, donde se presentará además el libro La Gloria y la Cruz de Ulises, que es una autobiografía del futbolista, se entregará la obra.