Uno de cada cinco árboles cortados en el Amazonas en Brasil está ubicado en áreas protegidas por el gobierno, según un estudio publicado este domingo.
Un poco más de 2% de la deforestación el año pasado ocurrió en reservas indígenas o zonas de preservación, de acuerdo con cifras gubernamentales publicadas por el diario O Globo.
El estudio fue realizado por la agencia ambiental oficial Ibama usando fotos de satélite, dijo O Globo. El informe no había sido publicado oficialmente por el gobierno.
Es una cifra terrible, dijo el ministro del Ambiente Carlos Minc, citado por el diario. Eso muestra que nuestras reservas no están bien protegidas. No es suficiente crear un área en papel para garantizar la preservación de la selva.
El estudio indica que la deforestación en áreas de preservación aumentó 6,4% desde 2006, mientras que la deforestación general declinó 20%, una cifra que el gobierno elogió públicamente.
En junio, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva creó tres reservas naturales en el Amazonas: un parque nacional en el que está prohibido talar árboles y construir, y dos reservas en las que las comunidades locales pueden cosechar caucho, nueces y frutas, al tiempo que preservan la selva.
Minc dijo que para tratar de resolver el problema va a tomar varias medidas en las próximas semanas, incluyendo contratar a 120 especialistas para analizar la protección actual de áreas de preservación.
La selva del Amazonas cubre 6,2 millones de kilómetros cuadrados, con 63% de ese territorio en Brasil. Aproximadamente 20% de la selva original ha sido destruida por granjeros, madereros y contratistas de bienes raíces.