Cancillería envió una delegación para auditar los recursos. Cónsul atribuye faltante a un error.
El Consulado ecuatoriano en Madrid se encuentra en investigación por un posible faltante de más de 100.000 euros (unos $ 158.000).
Una fuente de Cancillería confirmó el caso y aseguró que las indagaciones se emprendieron a petición del embajador en España, Nicolás Issa Obando.
El jefe de la misión diplomática al detectar presuntas irregularidades solicitó la presencia de la unidad de auditoría del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador.
Los expertos con Arturo Almeida a la cabeza, analizaron durante los primeros diez días laborables de abril las cuentas del Consulado de los años 2006 y 2007 y de enero y febrero del 2008, según pudo conocer EL UNIVERSO.
Durante este periodo, Santiago Martínez (cónsul general en México), Leopoldo Robayo (consejero en la Embajada en España) y Gustavo Mateus han ejercido el cargo de cónsul general.
El informe permanece en manos de la Dirección de Recursos Humanos de Auditoría y Recursos Financieros de la Cancillería, donde continuarán las indagaciones para determinar el destino de los recursos.
En caso de encontrar anomalías el informe pasará a la Contraloría General del Estado, que establecerá sanciones a los responsables.
Al parecer, el problema más grave sería un desfase en las partidas para cancelar seis meses de alquiler del local donde funciona el Consulado por 78.000 euros ($ 123.000).
El Consulado no pagó el arriendo durante cuatro meses (de la administración de Mateus sin especificar fechas) y se detectó que solo disponía dinero para pagar un mes, confirmó una fuente diplomática.
Gustavo Mateus, cónsul general en Madrid, reconoció que si bien la auditoría afecta a “otros jefes de misiones” es él quien debe “responder las observaciones” hechas a la gestión de los recursos.
Mateus, compañero hace más de 25 años del presidente Rafael Correa, en misiones apostólicas en el Guasmo, labora en el Consulado desde 1999 y asumió el cargo en junio del 2007.
Al ser consultado por este Diario por las supuestas irregularidades, dijo no sentirse preocupado. “He justificado todo con un estudio contable que me llevó tres semanas y que dejaría todo en regla”.
En su opinión se trataría de “errores administrativos u operacionales”. Es decir, que el capital de una partida se utilizó para otra. “No hay ningún faltante, sino un déficit por un mal movimiento de dinero o porque, por ejemplo, se utilizaron recursos sin autorización previa porque esta llegó con retraso y hay que añadir la depreciación del dólar”.
Katiuska Toala, encargada del área financiera del Consulado ecuatoriano, fue convocada por la unidad de auditoría. La manabita no acudió al llamado y abandonó su puesto de trabajo y no se conoce sobre su paradero.
Mateus sospecha que ella “desapareció por susto, porque no tenía las cosas en orden o no llevaba de forma prolija la oficina”.
Un funcionario de la Cancillería, que pidió no ser citado, aclaró que el Ministerio de Relaciones Exteriores no tiene la potestad legal para establecer responsabilidades directas en este caso. Esa tarea la asumirá la Contraloría.
TEXTUAL: Lo que dijo
Gustavo Mateus
CÓNSUL GENERAL
“He justificado todo con un estudio contable que me llevó tres semanas y que dejaría todo en regla (...) No hay ningún faltante, sino un déficit por un mal movimiento de dinero o porque, por ejemplo, se utilizaron recursos sin autorización previa porque esta llegó con retraso...”