Los héroes albos llegaron ayer a Ecuador con el trofeo de clubes más importante del continente. Miles de hinchas los recibieron y vitorearon en caravana que recorrió Quito.
Apenas aparecieron por la escalerilla de la aeronave que ayer los trajo de Brasil, Edgardo Bauza, DT de Liga de Quito, y Patricio Urrutia, capitán albo, levantaron el trofeo de la Copa Libertadores, y de inmediato se desató un carnaval en el aeropuerto Mariscal Sucre.
Eran cerca de las 18:25 cuando miles de aficionados recibieron al campeón continental que venció por penaltis al Fluminense, el pasado miércoles en el estadio Maracaná, escribiendo la página más brillante de la historia del balompié nacional.
Tras una rueda de prensa, el equipo recorrió en un autobús varias calles de Quito, ovacionado por miles de personas, muchas de las cuales portaban banderas albas y del Ecuador.
Diarios del mundo homenajearon ayer a Liga Deportiva de Quito y a su arquero José Francisco Cevallos.
Miles de hinchas recibieron en Quito a los campeones de la Copa; orgullo en Ecuador por el título.
La espera finalizó ayer alrededor de las 18:30 cuando la aeronave aterrizó en la Base Aérea del aeropuerto Mariscal Sucre. Cuando aparecieron en la escalerilla las siluetas de Edgardo Bauza, técnico de Liga de Quito, y Patricio Urrutia, capitán albo, los gritos y las ovaciones de una marea de hinchas vestidos de blanco iniciaron formalmente los festejos.
Los nuevos campeones de la Copa Libertadores sostenían el trofeo que ganaron el miércoles pasado, en la final contra Fluminense, jugada en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
Los protagonistas de la página más brillante de la historia del balompié nacional se reencontraron con sus hinchas, que aprovecharon un ligero descuido de la seguridad militar para ingresar hasta el sitio donde se encontraban los jugadores y abrazarlos.
También acariciaron la Copa, y en ese instante se percataron de que el sueño era realidad. “¡Bravo campeones!, fue el grito que más se repitió, mientras ondeaban cientos de banderas blancas.
Luego vino una rueda de prensa. “Salud, ecuatorianos. Esto es para ustedes, para el país”, dijo Rodrigo Paz, máximo directivo de Liga. En su turno, Urrutia confesó que en el Maracaná derramó las lágrimas más dulces de su vida.
Bauza olvidó por unos minutos su perfil bajo y habló: “Nos sentimos muy contentos porque hemos llegado a lo más alto, a lo máximo que pueda aspirar uno en América. Somos los campeones, somos los mejores. Eso habla por sí solo”.
Esteban Paz interrumpió: “Hay que festejar con la gente que ha estado aquí estoicamente desde temprano”.
Hubo un recorrido por las calles de Quito en un vehículo de dos pisos del Cuerpo de Bomberos. Miles de hinchas se volcaron a las avenida de la Prensa, 10 de Agosto e Indoamérica para saludar a sus ídolos. La fiesta inolvidable culminó en la Plaza Indoamérica con el tradicional baño en la pileta de la Universidad Central, casa de Liga.
DETALLES: Albos
Ovacionados
José Francisco Cevallos (foto), Patricio Urrutia, Damián Manso y Joffre Guerrón fueron los más ovacionados. El golero albo incluso tuvo problemas para salir del aeropuerto porque todos querían un autógrafo.
Vuelta olímpica
La dirigencia de Liga Deportiva Universitaria de Quito anunció que este domingo, en el partido contra Emelec, los campeones de la Copa Libertadores darán la vuelta olímpica en el estadio Casa Blanca con el trofeo.
No durmieron
Rodrigo Paz (foto), principal directivo de Liga de Quito, admitió que los futbolistas albos “casi no durmieron” (tras ganar la Copa el pasado miércoles) y que, luego de un corto festejo, podrán descansar. Sin embargo, Paz expresó su satisfacción por el recibimiento de la hinchada.
Con mucha paz
Uno de los pocos jugadores que habló con la prensa al bajar del avión fue Agustín Delgado, quien fijó que en Brasil se celebró “en paz”.