- JUL. 04, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
“Que nos dejen en paz. Estamos hasta acá de su conflicto”, expresó el presidente del Ecuador, Rafael Correa, mientras tocaba su frente al referirse al conflicto de Colombia con las FARC y a la liberación de Íngrid Betancourt.
Con su característica sonrisa, el presidente Correa aceptó que la noticia de la liberación de Betancourt le causa satisfacción, negó haber escuchado sus declaraciones en las que ella agradeció a los gobiernos de Ecuador y Venezuela para negociar con la guerrilla de las FARC y acelerar ese proceso, pero al mismo tiempo pidió que se respete la democracia en Colombia.
Estas declaraciones las hizo mientras recorría la vía Cuenca-Oña-Loja, ayer, luego del medio día, y aunque evitó dar más detalles sobre el tema reiteró su posición en una rueda de prensa, en el aeropuerto Mariscal Lamar de Cuenca, antes de regresar a la capital.
“Maravilloso”, fue la palabra que uso para referirse a las declaraciones de Betancourt, “leí un poquito, no escuché nada de ella, por eso tomo con beneficio de inventario las cosas que se dicen en los medios”, dijo sin dejar de sonreír.
Insistió que dicha liberación es beneficiosa para el proceso de paz de Colombia, y para la familia de todos los liberados, pero insistió con que a Ecuador también se lo deje vivir en armonía.
“Que el mundo entero sepa que el problema está en Colombia y que el narcotráfico, guerrilla, secuestros, narcopolítica, parapolítica ya nos dejen en paz, que dejen de involucrarnos en su problema, que es entre colombianos. Ecuador es un país de paz” insistió.
El mandatario ecuatoriano dijo que cada vez que el conflicto del Gobierno vecino afecta al Ecuador, el cuerpo diplomático enfrenta suspicacias y tiene que dar explicaciones.
“El caso de Ecuador y Colombia es como el de dos vecinos: en una casa se matan, pelean, se tiran cosas; en la otra se vive en paz y armonía, pero de repente los trastos que se lanzan desde la casa donde reina la violencia pasan a la otra casa, para no matarse entre ellos se saltan la cerca, viene la policía y les dice a los dos: entiéndanse cálmense, como si ambos fuesen culpables”.
“Ya estamos cansados de eso, cualquier problema no es de Ecuador, el problema es Colombia”, finalizó.
TEXTUALES: Piden respeto
Íngrid Betancourt
Ex rehén de las FARC
“Un condicionante (para la liberación de rehenes) tiene que ser el respeto de la democracia colombiana”.
Rafael Correa
Presidente de Ecuador
“Déjennos en paz, tranquilos. Estamos hasta acá de vernos involucrados en un problema que no es nuestro”.