Francia
Sarkozy pide terminar combates
El presidente francés Nicolas Sarkozy agradeció ayer a su colega colombiano, Álvaro Uribe, la liberación de Íngrid Betancourt y anunció el viaje a Colombia de la familia de la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para reunirse con ella.
En una declaración en el Elíseo, flanqueado por los hijos de la ex rehén colombo-francesa, Sarkozy llamó a las FARC a cesar su “combate absurdo”.
El mandatario francés dijo también que Francia está dispuesta a recibir a los rebeldes de las FARC que renuncien a la violencia. “La diplomacia francesa y el Gobierno francés está listo para aceptar a cualquiera que le diga no a esta consigna de las FARC”, remarcó el presidente Sarkozy.
Estados Unidos
Washington brindó ‘cooperación’
Estados Unidos estaba enterado y cooperó con “aspectos técnicos” del operativo militar colombiano que liberó ayer a 15 rehenes en poder de la guerrilla de las FARC, dijo el embajador norteamericano en Colombia, William Brownfield.
En el popular programa de Larry King en la cadena televisiva CNN, el diplomático fue consultado sobre si estaba al tanto del operativo. “Seguro, hemos trabajado de cerca con el gobierno de Colombia por unas dos semanas. Fue una operación colombiana, un plan colombiano y un concepto colombiano llevado a cabo por las FF.AA. colombianas".
El ministro colombiano de Defensa, Manuel Santos, señaló que habló con Brownfield “un par de semanas atrás”.
Ecuador
‘FARC se sienten acorraladas’
Ecuador recibió ayer con alivio la noticia del rescate de Íngrid Betancourt y otros 14 rehenes en poder de las FARC, pero lamentó que la liberación no haya sido negociada y teme que el operativo debilite una salida política al conflicto armado en Colombia.
“Me emociona que eso haya ocurrido. Me produce un enorme alivio. Es algo que el mundo estaba esperando, lástima que no se haya dado en el marco de un proceso de paz sino por un rescate (militar)”, dijo el ministro de Defensa, Javier Ponce, durante un recorrido por la frontera entre Colombia y Ecuador. “El problema es que esto debilita la salida política y puede precipitar acciones de las FARC, que se sienten acorraladas”, dijo Ponce.