El presidente Evo Morales dijo que no se disculpará ante su colega peruano Alan García pero señaló que sería "deseable que se fortalezcan las relaciones entre Bolivia y Perú" tras la decisión de Lima de llamar a su embajador en La Paz por una declaración del mandatario boliviano.
Morales habló de fortalecer las relaciones entre los dos países y ante la insistencia de algunos periodistas respecto a que si pedirá disculpas a García, respondió: No hay disculpas a los neoliberales.
El gobernante habló al salir del palacio presidencial el miércoles en la noche y no dio más explicaciones.
En otro lugar y casi al mismo tiempo, el vicepresidente Alvaro García declaró que el gobierno realizará los mejores esfuerzos para recomponer las relaciones con Lima, y que se verán las mejores formas de regresar a un ambiente amigable y de mutua cooperación.
El presidente peruano declaró el miércoles que el crecimiento y desarrollo económico de Perú despiertan la envidia de sus vecinos, y a veces la cólera que no saben reprimir, en aparente alusión a su colega de Bolivia. Un día antes mandó a callar a Morales y advirtió sobre consecuencias que podrían traer las constantes críticas d Morales al gobierno de Perú.
Morales replicó desde Tucumán, Argentina, donde asistía el martes a una cumbre del Mercosur, que cualquier presidente que manda a callar a una persona es un presidente antidemocrático.
Lima calificó como una intromisión en asuntos internos unas declaraciones públicas el sábado en las que Morales dijo que tras la negativa de Bolivia y Ecuador a Washington de permitirle instalaciones militares, Estados Unidos estaba llevando sus bases militares a Perú.
Ello provocó malestar en el gobierno peruano que mandó a llamar a su embajador en La Paz, Fernando Rojas.