La magnate norteamericana Leona Helmsley legó 12 millones de dólares a su perrita Trouble, pero los otros canes heredarán el resto de su inmensa fortuna, estimada entre 5 y 8 mil millones de dólares.
El diario The New York Times reveló el destino de la herencia este miércoles en primera plana, citando a dos personas con acceso al testamento de Helmsley, apodada "La Reina de la Maldad" por los tabloides de la ciudad.
Al morir la multimillonaria el año pasado, a los 87 años, se supo que había destinado a obras de caridad la fortuna amasada en el sector inmobiliario, fuera de 12 millones de dólares legados a su perra y otros tantos a familiares.
Según el New York Times, una "declaración" de dos páginas redactadas en 2003 y adjuntas al testamento precisa que las obras de beneficencia estarán destinadas "al cuidado y bienestar de los perros".
Los testigos relataron que inicialmente la ex dueña del edificio Empire State, el rascacielos más alto de la ciudad, había fijado dos destinos a su generosidad: ayudar a los indigentes y proteger a los canes.
Sin embargo, un año después, la voluble millonaria cambió de idea, modificó el documento que lleva su firma y eliminó la primera voluntad, legando su inmensa fortuna a los perros y nada a los pobres.
Según el New York Times, las personas encargadas de ejecutar las voluntades de la empresaria están preocupadas, no saben bien cómo disponer del dinero y temen una reacción de indignación de la opinión pública.
Cuando el año pasado se anunció que Helmsley había testado en favor de Trouble desheredando a dos nietos, la perrita fue objeto de amenazas de muerte, hubo que enviarla a un hotel de lujo en Florida y pagarle seguridad especial.
Al morir, la magnate disponía de unos 2.300 millones de dólares en activos y los bienes inmuebles que poseía, heredados en buena parte del imperio de su ex marido Harry Helmsley, están estimados entre 3 y 6.000 millones.
Una jueza de Nueva York ya había decidido el mes pasado retirar 10 de los 12 millones recibidos por la perrita maltés y conceder 6 millones a dos nietos desheredados por la "Reina de la Maldad".