El presidente Luiz Inácio Lula da Silva indicó que “por crisis que son de otros (...) no podemos retroceder en lo que conquistamos en los últimos ocho años en nuestros países”.
Resaltó que Brasil vive un momento económico “milagroso” que generó una elevada “autoestima” y que situaciones parecidas se viven en otros países latinoamericanos.
Lula reclamó así al Grupo de los Ocho países más industrializados del mundo (G-8), por su responsabilidad en la inflación generalizada y el alza de los combustibles y alimentos, en la Cumbre del Mercosur.
El Mandatario criticó que entidades financieras internacionales no pidieran cuentas a los responsables por la crisis del crédito inmobiliario en EE.UU. “Parece que nadie salió perjudicado. No lo discuten el Banco Central Europeo ni el Fondo Monetario Internacional. Si fuera un país de Sudamérica se pedirían medidas en nuestros países que terminarían en recesión y desempleo”, dijo Lula.