Casi 37.000 personas, 10.000 de ellas inmigrantes, se apuntaron durante el mes de junio en España a las listas oficiales para cobrar el subsidio por desempleo, según datos avanzados el miércoles por el Ministerio de Trabajo.
En total, el número de personas que reclaman el pago de las prestaciones se ha incrementado en 424.555 personas desde junio del pasado 2007, lo que supone un aumento del 21,6%.
Las cifras evidencian la desaceleración que sufre la economía española. De los 2,4 millones de desempleados registrados actualmente en España, casi el 11%, unos 260.000, son extranjeros.
El dato es malo, pero nadie va a quedar abandonado a su suerte, dijo la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en una entrevista con la Cadena Ser.
El Ministerio de Trabajo invirtió el año pasado 116 millones de euros (183 millones de dólares), en el pago del subsidio por desempleo para inmigrantes, apenas un 8,4% del gasto total.
Sin embargo, el temor a la coyuntura económica adversa ha llevado al gobierno a preparar un proyecto para tratar de frenar el desempleo entre la población inmigrante.
Conocido como el plan de retorno voluntario, será presentado en septiembre y pretende incentivar el regreso a extranjeros desempleados a sus países de origen adelantándoles el pago del subsidio que les corresponda. Está previsto que unas 30.000 personas puedan acogerse a esta medida.
Además, los datos adelantados por el gobierno revelan que la mayoría de estas personas perdieron su empleo en la construcción, un sector que fue el motor de la economía española en la última década y que, actualmente, vive inmerso en una profunda crisis.
En España, residen 4,5 millones de extranjeros de forma legal y muchos de ellos han llegado a encontrar trabajo en la construcción.
Las previsiones para el futuro no son positivas, según el informe. El Gobierno prevé que las cifras de desempleo alcancen el 11% el año que viene. Además, el crecimiento para 2008 estará por debajo del 2%, comparado con el 3,8% de 2007.