- JUL. 02, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Dejar ir
Al acudir a mi interior, pongo atención en el amor y la luz de Dios. En el silencio, afirmo: Dejo ir y dejo a Dios actuar. Esta afirmación es un instrumento poderoso para deshacernos de desechos mentales y emocionales. Pongo mi atención completa y total en este momento de dejar ir, para que de ese modo sea una experiencia liberadora para mí.
Libre de pensamientos y recuerdos limitativos, percibo con más agudeza lo que mi Creador me señala. Entiendo cómo contribuir eficazmente aun cuando el asunto es difícil.
Al dejar ir y dejar a Dios actuar, soy una poderosa expresión de bien. Mis decisiones bendicen a otros y dan a mi vida un nuevo significado. Al renovar mi conciencia e ideas, vivo una vida de satisfacción y disfruto de ella.
–Proverbio 9:6
“Dejad vuestras ingenuidades y viviréis; y andad por el camino de la inteligencia”.