- JUL. 01, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Suponemos que semejante atropello a la libertad de expresión no será acogido por la Justicia. Implicaría sentar un precedente bárbaro, ya que antes de que se dicte sentencia ya se quiere castigar al que cometió el único delito de escribir su opinión.
En la Asamblea Constituyente se oyen, sistemáticamente, voces de que la nueva Constitución respetará la libertad de expresión; pero en el Palacio de Carondelet se escucha y se siente otro discurso.