La luz del Espíritu brilla desde mí de una manera generosa, amable y afectuosa.
Otra oportunidad
Mantengo ciertas expectativas al aspirar ser una expresión del Espíritu en mi mundo. Mi intención es ser generoso, amable y afectuoso, pero de vez en cuando, mis acciones no cumplen su cometido. Tal vez haya cruzado palabras duras con alguien o actúe como si me hubiera levantado del lado equivocado de la cama.
Afortunadamente, sé que Dios siempre me apoya.
Soy una obra en progreso y este día me brinda otra oportunidad. Al centrarme en el amor de Dios soy inspirado a decir palabras de aliento. Y si necesito ajustar mi actitud, demuestro gratitud y esto restituye mi gozo. El próximo aliento, la próxima palabra o el próximo encuentro, constituye una oportunidad de dejar que el Espíritu brille desde mí de una manera generosa, amable y afectuosa.
–2 Corintios 4:16
“El interior, no obstante, se renueva de día en día”.