El equipo ecuatoriano Liga de Quito llegó hoy a Río de Janeiro y realizó su primer entrenamiento en el campo del Flamengo, que es el mayor rival del Fluminense, su adversario en la final de la Copa Libertadores.
El cuadro albo se medirá al "Flu" el próximo miércoles (19:50) en el estadio Maracaná en el partido de vuelta de la final del máximo torneo continental, para revalidar el 4-2 que cosechó en el partido de ida, disputado la semana pasada en la capital ecuatoriana.
La delegación ecuatoriana llegó de madrugada al aeropuerto internacional Antonio Carlos Jobim y se dirigió al hotel Intercontinental, en el barrio de Sao Conrado, en la zona sur de la metrópoli carioca.
A su llegada a Río, el entrenador argentino Eduardo Bauza admitió estar "ansioso" y se mostró cauteloso con respecto a la victoria final.
"La ventaja no es muy grande, no está cerrada. El partido va a ser difícil para los dos, pero nosotros sabemos cómo vamos a jugar. Ojalá que podamos hacer un buen partido, si no, lo vamos a pasar mal", dijo Bauza, en declaraciones a la televisión Sport Tv.
El centrocampista Patricio Urrutia comentó que "no se puede estar tranquilo en una final" y resaltó que va a ser un momento "importante" e "histórico".
El delantero Joffre Guerrón destacó que en Quito, Liga "lo hizo muy bien" y deseó que el miércoles el equipo ecuatoriano pueda "tener buena noche" para "llevarse la final".
El conjunto ecuatoriano se ejercitó por la tarde en el campo de entrenamiento del Flamengo, en el barrio carioca de Gávea.
A su llegada al santuario del equipo con más seguidores de Brasil, los aficionados flamenguistas ovacionaron a los jugadores ecuatorianos al grito de "uh, uh, uh, LDU" y les desearon suerte en la final, según registraron medios locales.
En la final continental, los aficionados flamenguistas apoyan abiertamente al conjunto ecuatoriano, puesto que quieren evitar que sus vecinos e históricos rivales los igualen en el palmarés de Copas Libertadores.
El Flamengo ganó el título continental en una ocasión, en 1981, bajo el liderazgo del estelar Zico.
Ánimo entre jugadores albos
Liga de Quito deberá sortear la presión del primer cuarto de hora para mantener su ventaja de dos goles y coronarse campeón, opinó el volante paraguayo Enrique Vera.
Considerado una de las figuras de los 'albos', Vera cree que el partido ante los brasileños será similar al que sostuvo en La Plata ante el argentino Estudiantes por los cuartos de final del torneo, en el que Liga cayó 2-1 pero pudo clasificarse gracias a dos goles que traía de ventaja.
"Va a ser complicado, lo tomo como el partido que fue con Estudiantes. Los primeros quince minutos de presión y ahí nosotros a tratar de manejar el partido, y marcar un gol que es importante", afirmó el paraguayo desde Rio de Janeiro.
El equipo quiteño sólo requiere de un empate o perder por un gol para conquistar el primer torneo internacional para el fútbol ecuatoriano.