Vladimiro Montesinos, el ex jefe de los espías peruanos acusado de sembrar el terror en los años 90 con la persecución de opositores y el aniquilamiento de la guerrilla, liberó este lunes de culpa al ex presidente Alberto Fujimori en una causa por abusos a los derechos humanos.
Montesinos también clamó por su inocencia durante el juicio que se le sigue al ex mandatario, siendo la primera vez en ocho años en que se vieron las caras los dos hombres que entre 1990 y el 2000 gobernaron Perú con mano dura.
"El señor Fujimori no tiene ninguna responsabilidad en los hechos materia de este proceso", dijo Montesinos, de 63 años, durante su primera intervención en el juicio.
"Ni el ingeniero Fujimori tiene responsabilidad ni quien habla en estos hechos", agregó. Al ser consultado sobre su vinculación con el ex mandatario respondió: "subordinado del señor presidente Alberto Fujimori".
El ex presidente, de 69 años, está siendo juzgado por la matanza de 25 personas en manos de agentes del Estado bajo la sospecha de pertenecer a la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso, que tuvo su apogeo durante la década pasada.
La comparecencia de Montesinos había generado expectativas entre los observadores del proceso, quienes sin embargo no esperaban que el ex espía declarara en contra del ex mandatario -que aún tiene peso en la escena política local-, debido a que cualquier acusación podría ser contraproducente para él mismo.
A diferencia de sus propios juicios, a los que suele asistir con ropa informal, Montesinos se presentó el lunes luciendo un elegante traje oscuro y una corbata de tonos azules y portando un maletín. Antes de sentarse en el banquillo, hizo una venia a los magistrados bajo la atenta mirada de Fujimori.
APROVECHO TRIBUNA
La declaración de Montesinos causó el rechazo de familiares y abogados de las víctimas de abusos a los derechos humanos.
"Me causa mucho impacto la soberbia de Montesinos", dijo Gisela Ortiz, hermana de un estudiante asesinado. "Da pena como ciudadana que gente que le hizo tanto daño al país no reconozca su responsabilidad", agregó a Reuters.
Ortiz y otros familiares de víctimas presenciaron la audiencia en un lugar privilegiado, a pocos metros de distancia de tres de los hijos de Fujimori y de simpatizantes, a quienes el ex mandatario sonrió en varias oportunidades.
"Montesinos ha venido a limpiar a Fujimori y se ha corrido de la parte civil", afirmó Ronald Gamarra abogado de las víctimas, a decenas de periodistas al término de la audiencia.
Con tono desafiante, lo que motivó que el tribunal le pidiera compostura en más de una oportunidad, Montesinos afirmó que durante la gestión de Fujimori nunca se aplicó una "guerra de baja intensidad" en la lucha contra Sendero Luminoso.
Fujimori, quien se recupera de una reciente operación en la que le extirparon una lesión cancerígena, tomó apuntes de lo dicho por su ex brazo derecho y no intervino en la audiencia.
Los fiscales piden 30 años de prisión para Fujimori por los casos de abusos a los derechos humanos. Sobre el ex presidente ya pesa una condena a seis años de cárcel por el registro ilegal de la vivienda de Montesinos para extraer documentos que supuestamente lo vinculaban a casos de corrupción.
MONTESINOS LOCUAZ
Montesinos arribó bajo extremas medidas de seguridad a la sede policial donde se realiza el juicio y donde Fujimori permanece recluido. Al término de la sesión, abordó un helicóptero para volver a la base naval donde está preso.
Durante la audiencia, relató locuazmente sobre el rol que cumplía como asesor y hasta arrancó risas a Fujimori, cuando se burló de un ex vicepresidente afirmando que sólo servía para "cortar el salame" y "servir el desayuno".
Se excusó de declarar sobre temas de seguridad, alegando que eran secretos, y sobre su relación personal con Fujimori.
"Tengo que ser leal a la persona que confió en un momento determinado una situación para que yo intervenga profesionalmente, los detalles no los puedo decir así me cuelguen", dijo.
Tras más de tres horas de intervención, anunció sorpresivamente que se acogía al derecho al silencio y que no contestaría ninguna pregunta más.
Montesinos cumple condenas de hasta 20 años de cárcel por la venta ilegal de armas a la guerrilla de las FARC, además de otros delitos, y tiene varios juicios pendientes por corrupción y abusos a los derechos humanos.
Como parte de su defensa, presentó un video que registraría una conversación con líderes de Sendero Luminoso y otros documentos.
La filtración a la prensa de videos y audios en los que registró sobornos a jueces, militares, políticos, empresarios, deportistas y artistas fue lo que detonó en la década pasada el mayor escándalo de corrupción en la historia de Perú, tras el cual el ex presidente y Montesinos huyeron del país.
Montesinos fue apresado en el 2001 en Venezuela. Fujimori se refugió en Tokio aprovechando su doble nacionalidad peruano-japonesa y luego llegó sorpresivamente a Chile en el 2005, desde donde fue extraditado en septiembre.