Asesino material de radiodifusor estuvo preso por otro caso en el que no pudo matar a su víctima.
Johnny Jimmy Medina Rivadeneira, Chuzudo, quien reconoció que disparó contra el radiodifusor César Raúl Rodríguez Coronel el lunes pasado, pertenecería a la banda de sicarios Caimanes, que ejecuta crímenes por dinero, por lo que incluso ya estuvo detenido.
Según información policial, junto con él estuvieron en la penitenciaría del Litoral Cristhian Geovanny Villamar Román y Ronald Jonathan Velasco Pinela, también detenidos por el caso Rodríguez. En el 2003, ellos intentaron asesinar a Wimper Guerrero Vera y a su compadre Johnny León Canales, y fueron detenidos en abril del 2006.
Entonces, la denuncia la presentó en la Policía Magdalena Vera Rodríguez, quien en un escrito detalla que el 20 de agosto del 2003, su hijo y el compadre fueron heridos de bala por presuntos sicarios, quienes luego fueron identificados.
Al momento, el Ministerio Fiscal revisa los procesos que enfrentaron los tres detenidos, para conocer por qué fueron liberados y, si hubo errores, buscar la sanción de los jueces que emitieron las boletas. Ellos han indicado que salieron acogiéndose al art. 24-8, que deja libres a los reos que están presos más de un año sin sentencia.
De vuelta a Penitenciaría
Medina, Villamar y Velasco están a dos días de volver a la penitenciaría como responsables directos del crimen del subdirector de noticias de radio Sucre, quien recibió tres tiros cuando llegaba a una vivienda en la cdla. Guayacanes, en el norte, para visitar a Luz Antonia Rivera Yépez, que también permanece en prisión.
Ella convivía con Rodríguez con quien tiene un hijo menor y fue detenida después de que Medina la señaló como autora intelectual; sin embargo, insiste en que es inocente. Incluso, hasta la madrugada de ayer le volvieron a tomar declaraciones y “sigue defendiéndose”, dijo el fiscal Franklin Muzzio.
Además permanecen detenidos Segundo Cecilio Sellán Vargas, alias Mamita, y Vanesa Raquel Pisco Candelario.
Vehículos
Cuando se cometió el crimen de César Raúl Rodríguez Coronel los asesinos se movilizaban en un Hyundai Accent, placa GNZ-119.
En el ataque, la víctima se escondió detrás del Hyundai, placa GOY-327, registrado en la CTG a nombre de Oswaldo Rodríguez Coello. El Gran Vitara verde, placa GOP-993, en el que llegó, está a nombre de Marcelo Ordóñez Bravo.