Era hija de un miembro activo de la Policía Nacional y de una maestra, residentes en la provincia de Bolívar. Tenía 13 años y recién había terminado el periodo escolar en el colegio Diez de Enero, pero una mano asesina terminó con ella.
Su violación y crimen han conmocionado a la comunidad del cantón San Miguel, donde residían los padres con la víctima y una niña de 10 años, la más impactada con la muerte. Tanto que no quiere volver a casa, en el sector de la Plaza de Toros, al norte de esta ciudad.
Según investigaciones preliminares, el brutal ataque sucedió en instantes en que la menor se quedó sola en su vivienda, pues su madre había salido de compras con su hermana menor y su padre se encontraba laborando como policía.
La madre indicó a la Policía que cuando ella volvió a la casa llamó –con su hija más pequeña– a la chica pero no respondió. Ante esa situación la buscaron en su habitación, donde había quedado utilizando la computadora, pero no la encontraron. Enseguida acudieron al dormitorio matrimonial donde fue el hallazgo de tan tétrica escena. La niña había sido ultrajada y además presentaba una herida en el cuello.
“Este es un pueblo muy tranquilo, ese tipo de crímenes ha creado bastante conmoción. Fue demasiado funesto”, expresó un miembro policial que prefirió proteger su identidad.
Cuatro detenidos
Hasta el sábado pasado se había detenido, para investigaciones, a cuatro hombres. Todos cercanos a la familia de la víctima, incluido un vecino. Sin embargo, la Policía informó que no aparece el principal sospechoso del crimen, un joven que sería oriundo de Machala, El Oro, quien vivía en la vivienda contigua a la de la familia.
Todas las personas fueron detenidas antes de que se realice el sepelio de la pequeña, que se efectuó el sábado pasado a las 15:00. Ese día en medio de la consternación de familiares, amigos y autoridades del cantón al menos 1.000 personas acompañaron a sus padres en la despedida de la menor, víctima de tan horrendo asesinato.
En Santa Elena
El 17 de este mes, un niño, de 11 años, fue hallado muerto en el baño de su casa, en el cantón La Libertad, Santa Elena. La autopsia reveló que murió por un paro cardiaco y había sido violado.