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| Memorias en el equipaje |
| Basílica de San Pedro: El Vaticano espera a Narcisa |
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| 1997: El padre Roberto Pazmiño frente a la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. | | |
| El 12 de octubre Narcisa de Jesús será elevada a los altares por el papa Benedicto XVI.
Por ello se espera que legiones de ecuatorianos repleten ese día la plaza de San Pedro, según indica el padre guayaquileño Roberto Pazmiño, vicepostulador de la canonización de la futura santa.
“La principal razón para visitar el Vaticano debe ser la fe”, señala el ex Vicario de la Arquidiócesis de Guayaquil (1998-2006), quien apunta a la Basílica de San Pedro como el principal atractivo del Vaticano, ciudad-estado ubicada dentro de Roma, capital de Italia. “Resulta interminable la cantidad de piezas de arte y sitios de interés que allí se alojan. Es agotador intentar conocerlo todo”, afirma.
La Basílica tiene la forma de una cruz latina, y desde el ingreso el visitante se encuentra con “unos angelitos impresionantes que sostienen las conchas con el agua bendita. Son unas estatuas hermosas”, señala el sacerdote, quien agrega que el punto principal en el interior es el Altar de la Confesión, tal como se denomina al altar mayor, sobre la tumba del apóstol San Pedro. “Esa tumba fue el primer atractivo del sitio, desde antes que existiera la Basílica, que fue construida en el siglo XVI”.
Las cuatro columnas que rodean el altar presentan igual número de estatuas de santos y sus reliquias: una sección de la cruz de Cristo, traída a Tierra Santa por Santa Elena, madre del emperador Constantino; el velo que Santa Verónica tendió a Cristo para que enjugara su sudor y sangre en el vía crucis; una sección de la cruz en que fue martirizado San Andrés; y una sección de la lanza que utilizó el soldado Longinos, posteriormente convertido al cristianismo y, luego, canonizado.
El altar de la Eucaristía y el trono de San Pedro, a la derecha, son lugares especialmente interesantes, aunque Pazmiño tiene un especial cariño por la tumba de Pío X, a la izquierda, “por ser un papa buen pastor y muy humilde”. Las catacumbas donde están enterrados varios papas son también muy visitadas, siendo la más atractiva la de Juan Pablo II, concluye el actual párroco de la iglesia del Corazón de Jesús, quien en el 2001 viajó al Vaticano para presentar el milagro de Narcisa que fue aceptado para su canonización.
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