Las cifras son impresionantes: 576.000 m² de exposición, 150.000 variedades de productos, delegaciones de 212 países, 29.430 millones de dólares en negociaciones anuales, 190.000 compradores potenciales y 14 mil empresas expositoras, entre ellos, 13 mil fabricantes de toda China.
La Feria de Importación y Exportación de China, llamada Feria de Cantón, es el emporio comercial más grande del gigante comercial más importante del mundo. La lejanía del país asiático no espanta a las decenas de miles de comerciantes del planeta, entre ellos innumerables latinoamericanos que anualmente preparan maletas para regresarlas llenas o, quizás, con contenedores repletos de mercadería adquirida en el megacomplejo expositor de Pazhou.
La exposición se celebra dos veces al año bajo los nombres de Feria de Primavera (15-30 abril) y Feria de Otoño, la cual en esta edición se realizará en tres periodos, según el tipo de mercadería exhibida.
Del 15 al 19 de octubre: maquinaria grande y pequeña, automotores, motocicletas, accesorios de autos, productos químicos, herramientas, electrodomésticos, artículos electrónicos, computadoras, iluminación, materiales de construcción y equipos para baño.
Del 24 al 28 del octubre: utensilios para cocina, cerámica y porcelana, artesanías, adornos para hábitats, muebles, productos para horticultura, productos de hierro y piedra, relojes, gafas, juguetes, regalos y artículos para fiestas.
Del 2 al 6 de noviembre: ropa, textiles, zapatos, maletas, artículos de cuero, materia prima para textiles y material exterior, alfombras y tapices, comestibles, medicinas, aparatos médicos, artículos para uso deportivo y para escritorio.
Comercio y diversión
Recorrer medio planeta para establecer buenos negocios es buena idea. Pero resulta mucho mejor si a esa experiencia le agregamos la oportunidad de conocer uno de los destinos turísticos de mayor crecimiento en el mundo.
La vivencia puede comenzar en las propias inmediaciones de Guangzhou, capital de la provincia de Guangdong, con una visita a tres edificios imperdibles. El primero es el templo de los seis banianos, denominado así por seis árboles banianos hechos famosos en un poema de Su Dongpo. Aunque esos árboles ya no existen, ese templo budista activo y actual sede de la Asociación Budista de Guangzhou presenta otros atractivos, como la emblemática Pagoda de las Flores que, con una altura de 55 metros, es la más alta de la ciudad.
El segundo punto es el templo taoísta de los Cinco Genios, que se supone construido en el lugar donde aparecieron los cinco seres celestes del mito de la fundación de Guangzhou. Se dice que el gran hueco en la roca del patio es la huella del pie de uno de estos seres, mientras que su gran campana, que pesa cinco toneladas, tiene 3 metros de altura y 2 metros de diámetro, fue fundida durante la dinastía Ming.
El trío de atractivos se complementa con la Casa de la familia Chen, complejo de edificios y jardines construido entre 1890 y 1894 con donaciones de las familias Chen de la provincia de Guangdong y del extranjero (Chen es un apellido común en Guangdong).
Hoy alberga el Museo de Artes Populares de Guangdong y una gama amplia de artes chinas como pintura, cerámica, papel recortado y tallado. Los edificios son de estilo tradicional con techo de tejas esmaltadas, llenas de esculturas y colorido, como es tradicional en Guangzhou y en la vecina Foshan.
Otro vecino también de gran interés es Hong Kong, cuyos 182 kilómetros de distancia pueden ser cubiertos en dos horas por carretera para disfrutar la amplia cantidad de atractivos de esa ciudad cosmopolita, reconocida como el puente entre Oriente y Occidente por ser uno de los grandes centros financieros de Asia. Sin duda, otro punto imperdible en ese viaje de negocios que terminó siendo un placer para los sentidos. (M.P.)