Domingo 29 de junio del 2008 Migración

“Sin Chiara, la vida es como un duelo”

Gina Alvarado  siente  la pérdida de su nieta  Chiara Manassero, de 2 años,  como un duelo. Asegura que su hija, Laura Arellano, de 27 y madre de la niña, se enfermó por la depresión cuando la Policía italiana le arrebató a la bebé y quedó a cargo de un Tribunal de Menores.

Mientras exhibe en su casa, ubicada en Sauces 8 (norte de Guayaquil), una foto gigante de Laura y Chiara, con la que ha recorrido el país pidiendo ayuda a las autoridades ecuatorianas para recuperar a su nieta, Gina cuenta  que su hija viajó hace cuatro años a Génova y se enamoró de Giulio Manassero, quien era su jefe en una perfumería de propiedad su madre.

Chiara nació el 6 de junio del 2006 y como todo bebé trajo dicha a Laura, aunque esta no convivió con Manassero. Sin embargo su  alegría  terminó dos meses después, cuando la Policía de Génova le quitó a su hija y la entregó a un Tribunal de la Niñez de esa ciudad, que ordenó que la menor permaneciera durante 15 días en un hospital infantil y de allí en un asilo infantil religioso.

Gina explica que esto ocurrió tras un incidente en el que  Giulio agredió a Laura porque esta le exigía que le devuelva a la bebé. “Él le pidió a mi hija que  le dejará a la niña un fin de semana en su casa y que después se la entregaría, pero  la mantuvo retenida durante tres días“, asegura la mujer.

La abuela de Chiara afirma que la justicia se puso del lado de Giulio por ser italiano y desde entonces su hija venía recibiendo vejámenes por su condición de inmigrante. Lo peor, dice, vino cuando la niña a cumplió 7 meses y las trabajadoras sociales dijeron que Laura no podía visitarla más en el asilo infantil  porque la bebe iba a pasar a un hogar sustituto ya que sus padres no estaban juntos y  no había quién la cuide.

Desde entonces Laura desconoce el paradero de su hija  porque el Tribunal se niega a decírselo, comenta Gina y agrega que las trabajadoras sociales se confabularon para malinformar a su hija diciendo que nunca visitó a Chiara en el asilo. A esto se suma el acoso  de la Policía y la amenaza de declararla “loca” para arrebatarle definitivamente a la menor.

“Mi hija aún sufre mucho por esta situación. Esto nos ha afecta a toda la familia”, destaca.

Cuenta que Laura no desmaya su lucha en Italia y sigue realizando los trámites que le permitan recuperar a su hija, pues las autoridades de ese país le dicen que debe reunir requisitos como tener un departamento, trabajo estable, entre otros. En julio habrá una audiencia donde se resolverá si le devuelven  o no la custodia de la menor.

Desde Ecuador, Gina se movilizó denunciando el caso ante el Consulado italiano, la Secretaría Nacional del Migrante, el Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y en la Asamblea Constituyente.

Sin embargo,  espera una ayuda más eficaz del Gobierno ecuatoriano para recuperar a Chiara.
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