- JUN. 29, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Por esta y otras razones, muchos de los argumentos de la oposición, que antes caían en el vacío, ahora encuentran oídos un tanto más receptivos.
Pero si bien esto puede satisfacer a algunos dirigentes, les impone también varias responsabilidades. La que primero se nos ocurre es que la oposición no debería responder al marketing publicitario con más marketing. Debe proponer ideas y criticar conductas, pero sin volver al pasado, cuando se suponía que en política triunfa el que más teatro hace. El país está cansado de semejante irrespeto a su inteligencia.
Cuando las naciones se desvían de su rumbo, es fácil culpar a los demás de todos los males, sin ver también la viga en el ojo propio.